El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum ha presentado al Senado una iniciativa de ley que busca prohibir la transmisión de propaganda política emitida por gobiernos extranjeros en medios mexicanos, tanto en plataformas digitales como en radio y televisión. La medida surge como respuesta a una campaña contra la migración ilegal difundida recientemente en México por la administración de Donald Trump, la cual fue considerada discriminatoria por las autoridades locales.
El proyecto, denominado Ley en Materia de Telecomunicaciones y Radiodifusión, plantea sustituir la normativa vigente desde 2014 y reintroducir restricciones a la difusión de mensajes políticos procedentes del exterior. Entre sus disposiciones clave, destaca la prohibición de contenidos ideológicos o gubernamentales extranjeros, excepto aquellos con fines turísticos o culturales. Además, establece sanciones económicas para las empresas que violen la norma, e incluso contempla la cancelación de concesiones o el bloqueo de plataformas en casos de reincidencia.
Uno de los artículos más relevantes de la propuesta (Artículo 210) especifica que los medios nacionales no podrán transmitir propaganda de gobiernos extranjeros que busque influir en asuntos internos de México. Asimismo, las plataformas digitales quedan obligadas a evitar la comercialización de espacios publicitarios para este tipo de contenidos. Las multas por incumplimiento oscilarían entre el 2% y 5% de los ingresos de los infractores, aunque no se precisa si se aplicaría sobre ganancias anuales o trimestrales.
La iniciativa también otorga nuevas facultades a la Agencia de Transformación Digital (ATD), que asumirá el manejo del espectro radioeléctrico y la supervisión de concesiones, funciones que antes ejercía el extinto Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT). Pese a estos cambios, el texto garantiza la libertad de expresión y editorial de los medios, aunque subraya que el Estado vigilará que los contenidos respeten los derechos de las audiencias, bajo la supervisión de la Profeco.
El impulso a esta reforma se dio tras la polémica por un anuncio de la secretaria de Seguridad de EE.UU., Kristi Noem, transmitido en horarios estelares de medios mexicanos, donde se amenazaba con perseguir a migrantes indocumentados. Sheinbaum calificó el mensaje como un atentado contra la dignidad humana y anunció acciones legales para evitar su difusión. «No es lo mismo promover cultura que transmitir mensajes de exclusión pagados por gobiernos extranjeros», afirmó la mandataria, defendiendo la necesidad de proteger la soberanía nacional frente a este tipo de campañas.
Con información de: Wired.com