Hace más de dos décadas, Lilo y Stitch llegó a los cines con modestia, alejada del brillo tradicional de Disney. Hoy, su remake en acción real no solo ha superado todas las expectativas, sino que se perfila como uno de los éxitos más sorprendentes de Hollywood, con una proyección de 950 millones de dólares en taquilla global, e incluso podría alcanzar los 1,000 millones tras su estreno en Japón.
El giro es notable: la película, originalmente planeada para Disney+, fue redirigida a salas cinematográficas como parte de la estrategia de Disney para revitalizar el cine tras el regreso de Robert A. Iger. La decisión ha sido un acierto. Solo en sus primeros 10 días, el filme recaudó 610 millones, demostrando que el público aún valida la experiencia en pantalla grande. Según Alan Bergman, copresidente de Disney Entertainment, el estreno en cines potencia todo: desde el streaming hasta los parques temáticos y los productos derivados.
El éxito también ha sido una revancha histórica. En 2002, la cinta animada fue opacada por Misión: Imposible 2 en su fin de semana de estreno. Esta vez, el resultado fue inverso: el remake de Lilo y Stitch recaudó 183 millones en EE.UU. y Canadá durante el fin de semana del Día de los Caídos, frente a los 79 millones de la última entrega de la saga de Tom Cruise. «Disney hizo todo bien», destacó Kevin Goetz, experto en investigación cinematográfica, resaltando la campaña de marketing y la fecha de lanzamiento.
Más allá de la taquilla, el impacto económico es amplio. Las ventas de mercancía relacionada con Stitch ya superan los 2,600 millones en 2024, un salto exponencial frente a los 200 millones de 2019. Además, se esperan ganancias adicionales por streaming, licencias y posibles secuelas. «Hay margen para más historias», admitió Bergman. El filme también refutó las críticas de Ted Sarandos (Netflix), quien había tildado al cine de «anticuado».
El camino no fue fácil: el proyecto enfrentó retrasos por las huelgas de Hollywood en 2023, pero un ingenioso spot durante el Super Bowl, donde Stitch «escapaba» del campo, marcó el inicio de su ascenso. La campaña, centrada en el humor y la nostalgia, conectó con audiencias de todas las edades. Para Disney, este triunfo no solo consolida su apuesta por el cine, sino que reivindica a un personaje que, tras años en segundo plano, se ha convertido en un impensado tesoro global.
Con información de: The New York Times en Español.com