México, conocido por su diversidad cultural y gastronómica, es también hogar de una amplia variedad de quesos, reflejo de la riqueza de sus tradiciones culinarias. Aunque no existe un número exacto debido a la variedad artesanal e innovaciones locales, se reconocen al menos 20 tipos principales que destacan por su sabor, textura y métodos de elaboración únicos.
Entre los quesos mexicanos más emblemáticos se encuentra el Queso Fresco, ampliamente utilizado en la cocina mexicana por su suavidad y frescura. El Cotija, nombrado así por el pueblo de Cotija en Michoacán, se caracteriza por su textura granulosa y sabor fuerte, ideal para espolvorear sobre los platillos.
El Queso Oaxaca, famoso por su presentación en hebras y textura elástica, es esencial en quesadillas y fundidos. El Queso Panela, conocido por su capacidad de mantener la forma al calentarse, se disfruta comúnmente en ensaladas o como botana.
El Queso Chihuahua, originario del estado homónimo, es preferido para las quesadillas debido a su excelente capacidad de derretirse. El Manchego Mexicano, a pesar de compartir nombre, difiere del Manchego español en sabor y textura, siendo más suave y cremoso. Asimismo, el Queso de Bola o Queso Edam Mexicano, es otro ejemplo de la adaptación local de recetas foráneas, tradicionalmente utilizado en la preparación de platos yucatecos.
Además de estos, existen variedades menos conocidas pero igualmente importantes en la cocina regional, como el Queso Asadero, Adobera, Chiapas, Zamorano, entre otros, cada uno con características distintivas que enriquecen la diversidad culinaria de México.
Con informacion de: INFOBAE