Líderes opositores panistas reprobaron la imposición de perfiles yunquistas como consejeros del PAN en municipios de vocación indígena y rural, a fin de hacerse del control del Consejo Estatal del partido e imponer a uno de sus alfiles como el próximo dirigente del blanquiazul.
Figuras como el diputado local Rafael Micalco y la activista Violeta Lagunes coincidieron en señalar que este movimiento es una maniobra de poder que no responde a los intereses de las comunidades indígenas, sino a una estrategia para fortalecer la influencia del grupo político encabezado por Rivera.
Por una parte, Micalco, aunque sin profundizar en detalles, mostró su descontento con la “cuota y cuates” que, según él, caracteriza este tipo de decisiones. El diputado dijo desconocer del tema, pero no se cerró a conocer más al respecto y analizar la propuesta.
Expuso que siempre ha existido una representación indígena dentro del PAN, con consejeros estatales de origen indígena que, según él, han sido respetados y han aportado de manera significativa.
Sin embargo, destacó que lo que no se debe permitir es que el proceso sea manipulado para beneficiar intereses ajenos a las verdaderas necesidades de las comunidades originarias. “Los usos y costumbres de los indígenas son algo de lo que debemos aprender, pero no debemos permitir que se usen como una cuota política”, subrayó.