En un hallazgo que ha entusiasmado a la comunidad científica, pescadores chilenos capturaron accidentalmente en Playa Seremeño varios ejemplares del angelote chileno (Squatina armata), una especie de tiburón que no se documentaba de manera completa desde 1887. Este descubrimiento, ocurrido en abril de 2024, permitió por primera vez en 137 años obtener una descripción detallada de este esquivo animal, cuyos últimos registros eran vagos y se basaban en un espécimen perdido.
El angelote chileno, de poco más de un metro de longitud, tiene un cuerpo aplanado similar al de una raya y está cubierto por espinas dorsales en forma de gancho, características que lo distinguen de otros tiburones. Según un estudio publicado en el European Journal of Taxonomy, la falta de avistamientos y datos precisos había mantenido a esta especie en la oscuridad científica, al punto de ser clasificada como «en peligro crítico» por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
Expertos explican que estos tiburones son habitantes nocturnos de los fondos marinos, donde se entierran en la arena para cazar peces, crustáceos y moluscos. Sin embargo, su estilo de vida los hace especialmente vulnerables a amenazas como la pesca incidental, la degradación de su hábitat y el desarrollo costero. Alejandro Buschmann, biólogo marino, destacó que los ejemplares fueron capturados con redes no selectivas mientras los pescadores buscaban otras especies, lo que refleja los riesgos que enfrenta esta población ya diezmada.
El redescubrimiento fue posible gracias a que los pescadores conservaron dos ejemplares completos y la cabeza de un tercero, los cuales fueron llevados al Museo Nacional de Historia Natural de Santiago para su análisis. Los investigadores subrayan que este hallazgo permitirá esclarecer la distribución geográfica real del angelote chileno, así como diseñar estrategias efectivas para su conservación. Según el Ministerio del Medio Ambiente de Chile, se estima que su población ha disminuido un 80% en las últimas tres generaciones debido a la presión humana.
Aunque el hallazgo revive esperanzas para la especie, los científicos advierten que su futuro sigue en peligro. La baja tasa de reproducción del angelote chileno y su exposición constante a actividades humanas exigen medidas urgentes, como la regulación de artes de pesca y la protección de sus hábitats. Este caso, destacan, evidencia la importancia de estudiar y preservar especies poco conocidas, cuyos roles en los ecosistemas marinos podrían ser insustituibles.
Con información de: Xataka México.com