Pese al desastre financiero y sospechas de corrupción, la administración municipal panista sí otorgó un bono de fin de trienio a personal de primer nivel, es decir, al gabinete, directivos y coordinadores.
Así lo confirmó el tesorero municipal, Omar Coyopol Solís, quien omitió mencionar el monto exacto destinado para la entrega de estos recursos, pero reconoció que la Secretaría de Administración operó esta entrega cuya autorización presupuestal corrió a cargo de la dependencia a su cargo.
“No tengo el monto exacto ahorita (de los bonos), el presupuesto del capítulo 1000 lo maneja la Secretaría de Administración y a la Tesorería le toca ejecutar el pago y hace las dispersiones correspondientes. No tengo con exactitud las fechas, seguramente sí hubo bono, pero no te puedo decir las fechas porque las quincenas continúan”, apuntó.
En medio de la controversia por los bonos otorgados, el regidor Leobardo Rodríguez apuntó que estos incentivos fueron discrecionales y se basaron en la disponibilidad presupuestal y en los lineamientos previamente aprobados al inicio del año.
Rodríguez explicó que no existió una autorización adicional para estos pagos en Cabildo, ya que estaban contemplados dentro de las normativas establecidas por la Secretaría de Administración en coordinación con el presidente municipal.