El sarampión no es solo un sarpullido de manchas rojas. Es una de las enfermedades virales más contagiosa que afecta especialmente a los niños y puede causar severos problemas de salud, incluyendo diarrea intensa, infecciones de oído, neumonía y encefalitis. Algunas de estas complicaciones pueden llevar a la muerte.
Los casos de sarampión están aumentando en diferentes regiones del mundo, y hay riesgo de que se desaten brotes en América Latina.
A nivel global, y tras años de descensos de la cobertura de vacunación, los casos de sarampión aumentaron 18% en 2022 y 64% en 2023, en comparación con los años anteriores, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En los Estados Unidos y el Reino Unido se han desarrollado brotes de sarampión durante los últimos meses. También hubo alertas en toda Australia, tras la identificación de un pequeño número de casos en viajeros que regresaban del extranjero. En el sur de Asia, India y Pakistán también han notificado brotes recientemente.
Ante el riesgo que existe por la circulación del virus, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) recomendó esta semana “permanecer alerta ante la potencial aparición de casos sospechosos y/o confirmados de sarampión o rubéola, los cuales pueden ser importados desde otras regiones del mundo y generar brotes de diversa magnitud”.
Con información de: INFOBAE