Después de ser exhibidos por su vínculo con presuntos integrantes del crimen organizado y cobijar a violentadores, los dirigentes y candidatos de Pacto Social de Integración salieron a limpiarse la cara públicamente. Su estrategia consistió en responsabilizar a los medios de comunicación de violar la presunción de inocencia, difundir noticias sin que existan pruebas legales que confirmen alguna irregularidad, practicar la extorsión y hasta amagar con denuncias en caso de que persistan las críticas.
Los abanderados y la dirigencia no perdieron la oportunidad de victimizarse y asegurar que padecen acoso, intimidación y una persecución producto de “un interés mezquino y macabro” debido a que, tan solo en la región de Tecamachalco, suman 50 mil votos.
La responsable de encabezar la conferencia de prensa para la presentación de los candidatos a diputados locales y presidentes municipales del PSI fue la senadora priista y candidata a diputada federal por la vía plurinominal por ese mismo partido, Nadia Navarro Acevedo, quien fue enfática en afirmar: “No vamos a permitir bajo ninguna circunstancia que amedrenten y que nuestras candidatas sean víctimas de violencia de género por la discriminación y las afirmaciones irresponsables que se hacen en torno a las candidaturas”.
El dirigente estatal, diputado local y aspirante a la reelección, Carlos Navarro Corro, sencillamente hizo mutis durante todo el encuentro con los medios de comunicación.
LAS FICHITAS
Para la próxima elección, PSI -partido que prácticamente se ha aliado con todas las fuerzas políticas en su corta historia, lo que le impidió dejar de ser un satélite acomodaticio- tiene entre sus filas a políticos que en un pasado reciente se han visto involucrados en presuntos casos de enriquecimiento ilícito, vínculos con huachicoleros, han incurrido en violencia política de género o fueron detenidos, y posteriormente liberados tras la muerte del exgobernador Miguel Barbosa Huerta, por diversos delitos.
Con informacion de: HIPOCRITA LECTOR