Este lunes comenzó el juicio emprendido por la Fiscalía General de la República (FGR) por el caso de espionaje impulsado en el sexenio del presidente Enrique Peña Nieto mediante el empleo del software Pegasus, que hoy revela como nuevas víctimas a los empresarios Carlos Slim, Germán Larrea, así como directivos de Televisa, entre otros, pero cuando estalló este escándalo -hace seis años-, entre los primeros espiados se encontraban periodistas y activistas como Mario Ernesto Patrón Sánchez, rector de la Universidad Iberoamericana de Puebla.
Hoy, a seis años, un testigo protegido identificado como Zeus hizo las revelaciones durante una audiencia en el juicio contra Juan Carlos García Rivera, un exempleado de una empresa filial del Grupo KBH, la cual es señalada de intervenir las comunicaciones de la periodista Carmen Aristegui, quien fue uno de los principales objetivos de la administración que encabezó el priista, tras revelar una investigación sobre la llamada “Casa Blanca”.
De acuerdo con información difundida por diferentes medios nacionales, el espionaje con el software Pegasus comenzó el 11 de septiembre de 2015 y, a decir del testigo, con éste fueron espiadas más de 15 personas.
Zeus dijo que vio un Excel con más de mil 500 registros de personas que fueron víctimas de espionaje, entre los que destacaban los comunicadores Carlos Loret de Mola, Jenaro Villamil, Héctor de Mauleon y Pedro Ferriz de Con. Dicho documento tenía números de teléfonos, llamadas de entrada y salida, ubicaciones, fotografías y grabaciones, declaró a la FGR.
En 2017 se destapó una parte de esta trama que involucró a periodistas, activistas, abogados, políticos y cabilderos de empresas transnacionales que aparecieron en la lista de personajes espiados por el gobierno, entre ellos el hoy rector de la Ibero de Puebla, quien asumió la Rectoría de la universidad en 2019.
Con información de: HIPOCRITA LECTOR