En 2007, el mexicano José Hernández Moreno alcanzó la fama mundial tras ser seleccionado por la NASA como uno de los integrantes de la misión STS-345 que viajó al espacio en el famoso transbordador espacial Discovery. Ese logro coronó décadas de esfuerzos que lo mismo incluyeron 11 rechazos de ingreso a la NASA, y pasar una niñez entre Michoacán y California para trabajar en la siembra de fresas y pepinos en la deprimida región de Stockton.
A 17 años de que se convirtiera en “el primer extrabajador agrícola migrante en viajar al espacio”, e incluso su vida fuera llevada a la pantalla grande, José Hernández volteó su mirada no a los sistemas celestes del universo que observa de manera cotidiana, sino al estado de Puebla, en donde asegura que encontró a un político, un candidato, dispuesto a invertir en ciencia y tecnología: Alejandro Armenta Mier.
Con su tradicional actitud serena y una sonrisa cautivadora, el astronauta mexicano que soñaba con ver las estrellas afirma: “Yo no soy político, ni le entro a la política, a mí me gusta hablar con personas que les interesa la ciencia y la tecnología, y aquí nuestro candidato (Alejandro Armenta) ha demostrado que tiene mucho interés en invertir en ciencia y tecnología”.
Y da un paso más para explicar de qué va su idea: “Yo le dije que considero a la ciencia y la tecnología el corazón de cualquier economía, y en ese corazón de la economía de este estado debe estar la inversión en ciencia y la tecnología”.