Un equipo de arqueólogos descubrió en una cueva del sur de Polonia un artefacto único: un bumerán tallado en colmillo de mamut que data de hace más de 40,000 años. Este hallazgo, considerado el arma más antigua de su tipo jamás encontrada, desafía las teorías tradicionales sobre el desarrollo tecnológico y simbólico de los primeros Homo sapiens en Europa.
El objeto, de 72 centímetros de largo, fue localizado en la cueva de Obłazowa junto a otros elementos como huesos humanos y dientes de zorro perforados. Su forma curva y las marcas de fabricación sugieren que fue diseñado como un bumerán no retornable, similar a los utilizados siglos después por los aborígenes australianos. Sin embargo, su antigüedad —entre 39,280 y 42,290 años— lo convierte en un testimonio excepcional de la creatividad humana en el Paleolítico.
Más allá de su función práctica, el artefacto revela un posible uso ritual. En su superficie se identificaron estrías diagonales, líneas paralelas y restos de pigmento rojo, probablemente ocre, lo que indica un valor simbólico. Los expertos plantean que pudo emplearse en ceremonias chamánicas o incluso como herramienta de caza, evidenciando un pensamiento complejo y una técnica avanzada para la época.
Otro detalle revelador es que el diseño sugiere que fue creado para ser usado con la mano derecha, lo que aporta pistas sobre la lateralidad en nuestros ancestros. Este hallazgo, publicado en colaboración con universidades de Italia y Polonia, redefine la cronología de las herramientas humanas y demuestra que los primeros sapiens europeos dominaban habilidades antes atribuidas a culturas más recientes.
El descubrimiento no solo reescribe un capítulo de la prehistoria, sino que subraya la capacidad de adaptación e innovación de nuestros antepasados. Este bumerán de marfil, oculto durante milenios, se erige ahora como un testimonio fascinante de cómo la tecnología y el simbolismo han acompañado a la humanidad desde sus orígenes.
Con información de: Gizmodo.com