Una vez que el dictamen de la reforma al Poder Judicial de la Federación fue turnado al Senado de la República para su análisis y, en su caso, aprobación, se desató una ola de movilizaciones para impedir que los legisladores sesionen en los próximos días, lo que orilló al presidente de la Mesa Directiva, el petista Gerardo Fernández Noroña, a cambiar de sede al antiguo palacio de Xicoténcatl para desahogar la sesión del jueves.
Pese a las resistencias de diferentes sectores, incluyendo ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el dictamen podría ser votado por el pleno del Senado el próximo martes 10 o miércoles 11 de septiembre, aunque Fernández Noroña adelantó que podría ser el domingo.
Las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales y Estudios Legislativos ya cuentan con la minuta, pero será hasta el domingo, a las 13:00 horas, cuando se vuelvan a reunir para aprobar el dictamen.
En tanto, un centenar de trabajadores del Poder Judicial de la Federación se quedó a pernoctar de miércoles para jueves en los diferentes accesos al Senado, ubicado sobre Avenida Reforma, y desde muy temprano hicieron su propia valla y montaron un campamento.
Durante el transcurso de este jueves, la ministra Norma Piña, presidenta de la Corte, abrió una consulta a ministros y ministras para determinar si puede ordenar que se suspenda el proceso de reforma judicial que se planea discutir la próxima Senado y votación, según reportes.