La popular plataforma de videos TikTok enfrenta una nueva investigación en Europa por presuntamente enviar información de usuarios europeos a servidores en China, violando las estrictas normas de privacidad del bloque. La Comisión de Protección de Datos de Irlanda (DPC) anunció este miércoles la apertura de un procedimiento para determinar si la red social cumplió con el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), tras descubrirse que empleados con sede en China accedieron remotamente a datos almacenados fuera del país.
Esta investigación se produce apenas un mes después de que TikTok recibiera una multa récord de 530 millones de euros por fallas en la protección de datos de menores. El nuevo caso surgió luego de que la empresa, propiedad de ByteDance, admitiera en febrero que una cantidad limitada de información de usuarios europeos había sido almacenada en servidores chinos, contradiciendo sus declaraciones previas. Aunque la compañía aseguró haber corregido el error mediante su «Proyecto Clover», las autoridades europeas decidieron profundizar en el asunto.
«Detectamos y eliminamos rápidamente los datos afectados, informando de manera voluntaria a la DPC. Esto refleja nuestro compromiso con la transparencia», declaró un portavoz de TikTok. Sin embargo, las inconsistencias en las versiones de la plataforma llevaron a los comisionados irlandeses Des Hogan y Dale Sunderland a ordenar una revisión exhaustiva. El objetivo es establecer si las transferencias de datos a China cumplieron con la legalidad que exige el RGPD, considerado el estándar más riguroso del mundo en protección de privacidad.
La UE mantiene una postura firme ante posibles violaciones de sus normas, especialmente cuando involucran a empresas tecnológicas extranjeras. El RGPD permite imponer sanciones de hasta el 4% de los ingresos globales de una compañía en casos graves. Para TikTok, que ya acumula conflictos regulatorios en EE.UU. y otros mercados, esta investigación podría significar nuevas multas millonarias y un mayor escrutinio sobre sus operaciones.
Mientras la DPC concluye su análisis, el caso reaviva el debate sobre el control de datos en plataformas globales y la soberanía digital europea. El resultado sentará un precedente clave para otras redes sociales que operan en la región, en un momento donde la geopolítica tecnológica entre Occidente y China sigue marcando la agenda. Por ahora, millones de usuarios europeos esperan respuestas sobre el destino real de su información personal.
Con información de: Wired.com