El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva dirigida a evitar que los productos importados enfrenten múltiples aranceles superpuestos, una medida que busca reducir el impacto económico de los gravámenes comerciales. La decisión llega en un momento clave, justo al cumplirse los primeros 100 días de su segundo mandato, en medio de críticas por el efecto de estas políticas en la economía. Trump justificó la medida argumentando que la acumulación de tasas arancelarias sobre un mismo artículo excede, en muchos casos, los objetivos políticos originales.
La nueva disposición establece un mecanismo para determinar qué arancel se aplicará cuando un producto esté sujeto a más de uno, simplificando así el proceso para los importadores. Entre los principales beneficiados figuran exportadores de Canadá y México, cuyos envíos a Estados Unidos habían sido afectados por impuestos adicionales implementados para frenar el tráfico de drogas ilegales en la frontera. Además, la medida busca aliviar las tensiones comerciales con ambos socios del T-México-USMCA.
La orden también favorecerá las importaciones de acero y aluminio, sectores que habían sido golpeados por los aranceles impuestos durante el primer mandato de Trump. El anuncio se dio mientras el presidente viajaba a Michigan para un evento conmemorativo por sus primeros cien días en el cargo, donde destacó su compromiso con la industria manufacturera estadounidense.
En paralelo, la Casa Blanca reveló un acuerdo con fabricantes de automóviles para reducir temporalmente los gravámenes que afectan a este sector durante los próximos dos años. Trump explicó que el objetivo es facilitar la transición de las empresas ante la escasez global de componentes. «No queríamos penalizarlos si no pueden conseguir piezas a tiempo», señaló el mandatario a bordo del Air Force One.
La rebaja arancelaria aplicará tanto para compañías nacionales como extranjeras que operen plantas automotrices en Estados Unidos, siempre y cuando el ensamblaje final de los vehículos se realice en el país. Esta estrategia refuerza el discurso de Trump sobre la protección al empleo industrial, aunque analistas advierten que el impacto real dependerá de su implementación y de la respuesta de los mercados internacionales.
Con información de: Forbes.com