El cáncer no siempre mata. Si se detecta a tiempo, y se inicia el tratamiento de forma temprana, en muchos casos puede curarse. Así ocurre con el cáncer de colon, el tercero más frecuente a nivel global y la segunda causa de muerte por enfermedades oncológicas en todo el mundo.
Dos pilares son la llave para la prevención: los hábitos saludables, que van desde la buena alimentación a la actividad física, y los chequeos preventivos.
Hoy se conmemora el Día Mundial del Cáncer Colorrectal, una enfermedad caracterizada por la formación de tumores malignos en el intestino grueso, que incluye tanto el colon como el recto. Esta jornada busca concientizar sobre la patología que se origina a partir de lesiones precancerosas o pólipos en la superficie de la mucosa del colon, lo que genera una “ventana de tiempo” para el diagnóstico precoz de la enfermedad.
“El 90% de los casos pueden prevenirse si se realizan los controles a tiempo. Como suele ser asintomático en su fase inicial, es primordial consultar al médico y hacerse los estudios de chequeo”, remarcó en diálogo con Infobae el médico gastroenterólogo Luis Caro, referente en la región, director de la carrera de Endoscopía Digestiva de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y presidente de la Fundación Gedyt (Gastroenterología Diagnóstica y Terapéutica).
Desde la aparición de un pólipo hasta que se convierte en cáncer pueden pasar “entre 5 y 8 años”, advirtió el experto.
Con informacion de: INFOBAE