Un racismo estructural, proveniente de las etapas esclavistas del siglo XVI, impera aún, no sólo en países como Estados Unidos y Brasil como cabezas de esta segregación, sino en toda Latinoamérica y otras partes del mundo, quienes despliegan una presión social para que las mujeres no muestren su cabello afro, señaló Metztli Molina Olmos, del Colegio de Estudios Latinoamericanos de la Facultad de Filosofía y Letras.
Un estudio realizado por el Inegi en 2018, demostró que el 20.2 por ciento de los mexicanos mayores de edad declararon haber sido discriminados por alguna característica o condición personal, tono de piel, peso, estatura o por no seguir los cánones de la belleza occidental.
Y son precisamente los cánones de la belleza occidental los que dictan una piel clara y el cabello liso, y quienes no los tengan pueden llegar a sufrir diversos tipos de discriminación.
Bajo este panorama, el cabello muy rizado o «afro» se convierte en otro motivo de racismo que he hecho que miles de personas recurran a alisadores que contienen sustancias químicas dañinas para el cabello y el cuero cabelludo, y que además de lastimar su piel dañan su autoestima pensando que su apariencia natural va a repercutir negativamente en su vida diaria, como es el caso de las niñas colombianas, que con tan solo 9 años realizan su primer alaciado permanente con el fin de terminar con su “pelo malo”, como se le conoce en algunas partes de ese país.
Qué hay detrás del pelo «afro»
De acuerdo con la agencia EFE, llevar el pelo «afro», trenzado con colores o un turbante con estampado en la cabeza son rasgos por los que hoy en día se discrimina a las mujeres negras en Brasil.
«Es como si te dijeran: ‘¿No te basta con ser negra, encima tienes que demostrar que lo eres?'» Es la forma en que Tais Souza explica el racismo velado que experimentó cuando, hace dos años, perdió una oportunidad de empleo por presentarse en la entrevista con un turbante africano.
Crédito de la imagen: EFE.
Con información del periódico El Sol de Puebla: https://www.elsoldepuebla.com.mx/circulos/moda/soy-la-discriminacion-tambien-comienza-por-el-cabello-8373700.html