Los comerciantes establecidos en el corazón de Puebla respiran aliviados. Tras cinco meses de operativos contra el comercio informal, las ventas han repuntado un 20%, marcando el inicio de la recuperación pospandemia. José Juan Ayala Vázquez, líder del Consejo de Comerciantes del Centro Histórico, confirma que el retiro del 70% de puestos ambulantes está devolviendo la vitalidad a la zona.
«Estamos viendo los primeros frutos de recuperar el orden en nuestras calles», señala Ayala Vázquez. El representante comercial destaca cómo la reducción del ambulantaje ha permitido a los negocios formales comenzar a sanear sus finanzas, aunque advierte que el proceso será gradual. «El camino es largo, pero por fin vamos en la dirección correcta», añade.
La transformación es notable considerando que, durante lo peor de la pandemia, las ventas se desplomaron un 70%. Aunque todos los establecimientos han reabierto, muchos aún operan con el 70% de su personal y proyectan completar sus plantillas hasta 2025. «El daño fue severo, y se agravó cuando administraciones anteriores permitieron la invasión de vendedores informales», explica el dirigente.
El éxito del programa depende de su continuidad. Los comerciantes piden mantener los operativos de inspección y crear zonas alternativas para reubicar a los vendedores. «No se trata de eliminarlos, sino de organizarlos donde no afecten la operación de negocios que cumplen con todos los requisitos legales», aclara Ayala Vázquez.
Con el centro histórico recuperando su pulso comercial, Puebla escribe un nuevo capítulo en su lucha por equilibrar la tradición mercantil con el orden urbano. Los comerciantes confían en que esta política, sostenida en el tiempo, devolverá al primer cuadro de la ciudad su esplendor como motor económico y cultural.
Con información de: El Economista.com