Con el inicio de la primavera, las vacaciones y las actividades al aire libre de Semana Santa se vuelven más frecuentes los casos de golpes de calor ocasionados por las altas temperaturas.
Las personas más vulnerables son los adultos mayores, los niños, personas con sobrepeso y los pacientes con enfermedades crónicas, por lo que las autoridades recomiendan a la población tomar medidas preventivas.
Un golpe de calor se define como un trastorno ocasionado por el aumento de la temperatura corporal por encima de los 40 grados Celsius a consecuencia de la exposición prolongada a altas temperaturas. Cuando esto ocurre, el cuerpo deja de funcionar correctamente, provocando que el organismo se vuelva incapaz de restablecer su temperatura normal. En algunos casos, esto requiriere atención médica inmediata, pues un golpe de calor puede desencadenar desde un dolor de cabeza hasta un ataque cardiaco e incluso un derrame cerebral.
Estos son algunos de los síntomas que indican que se está padeciendo un golpe de calor: fiebre superior a los 40 grados Celsius, dolor de cabeza, piel seca, roja y caliente, ausencia de sudor, sed intensa, respiración y pulso acelerados, sensación de falta de aire, taquicardia, mareos, confusión, náuseas, vómitos, convulsiones e incluso pérdida de conocimiento.
Ante un golpe de calor, es crucial actuar rápidamente. Con el propósito de preservar el bienestar de la población, la Secretaría de Salud compartió las siguientes medidas de prevención:
No exponerse demasiado tiempo al sol y evitar realizar ejercicio o actividades físicas intensas al aire libre entre las 11:00 y las 15:00 horas, que son los momentos más intensos de calor. Debe procurarse que las personas mayores, niños y población vulnerable permanezcan en casa durante este periodo
Con informacion de: E-CONSULTA