El esperado Death Stranding 2 de Hideo Kojima ha sorprendido a los jugadores mexicanos con una emotiva representación del Metro de la Ciudad de México, demostrando una atención al detalle que ha conmovido a la comunidad gamer nacional. En el tramo final del juego, los protagonistas se adentran en lo que parece ser una versión postapocalíptica de la estación San Lázaro, recreada con una precisión que solo los capitalinos pueden apreciar en toda su magnitud.
El equipo de Kojima Productions capturó elementos icónicos del transporte público capitalino: desde la distintiva cúpula de San Lázaro —punto de conexión entre la Línea B y Línea 1— hasta la disposición de los asientos y los tubos para sostenerse dentro de los vagones. Incluso el mapa del sistema de transporte parece sacado directamente de la vida real, aunque con un giro distópico propio del universo de Death Stranding. Las imágenes compartidas por los jugadores revelan un meticuloso trabajo de investigación por parte de los desarrolladores.
Aunque la recreación no es perfecta —la acción transcurre en una ficticia Línea 3 y algunos anuncios en los andenes difieren de la realidad—, estos detalles no restan valor al cariño evidente en la representación. Para los mexicanos, ver un fragmento de su vida cotidiana plasmado en uno de los juegos más ambiciosos del año resulta especialmente conmovedor.
Este guiño a México refuerza la reputación de Kojima como un creador que valora la autenticidad cultural. No es la primera vez que el director japonés incorpora elementos mexicanos en su obra —el primer Death Stranding ya incluía paisajes inspirados en el país—, pero esta vez el homenaje es más íntimo y reconocible.
Más allá de su narrativa futurista, Death Stranding 2 se convierte así en un inesperado tributo a la identidad urbana de la CDMX. En un medio donde las representaciones de Latinoamérica suelen limitarse a estereotipos, este nivel de detalle y respeto por la cultura local marca un precedente valioso para la industria. Para los jugadores mexicanos, no es solo un juego: es un pedazo de su ciudad llevado a la pantalla con amor y esmero.