La Inteligencia Artificial (IA) evoluciona a pasos de gigantes cada día, presentándose como una herramienta creada para facilitar la vida de sus usuarios. Sin embargo, la falta de leyes en torno al uso de estas nuevas tecnologías ha dado cabida a que los criminales la utilicen para cometer delitos que ya existen fuera del mundo digital.
En este sentido, ha surgido una nueva problemática, en la que los delincuentes utilizan IA para imitar las voces de personas, fingiendo que están en una situación de riesgo, y así extorsionar a sus familiares o seres queridos. Cabe mencionar que en países como México, se trata de una práctica que cada vez se vuelve más popular y los casos van aumentando conforme las tecnologías se desarrollan, sin que haya leyes encargadas de penalizar estas acciones.
«Necesito que deposites el dinero», se oyó decir a un joven. Natalia rápidamente reconoció que se trataba de su pareja, Alexis, quien un día antes había viajado a Morelos en compañía de sus amigos; la mujer escuchó la nota de voz, que recibió por WhatsApp, más de cinco veces, para corroborar que era un mensaje de su novio pidiéndole que realizara una transferencia para que él pudiera solucionar un problema económico en el que supuestamente estaba involucrado.
Natalia recuerda que el pánico se apoderó de su cuerpo, ya que el número de teléfono -donde recibió el mensaje de audio- no era el de su pareja, sin embargo la voz era idéntica. «Me mandaron el mensaje (de voz) de un número que yo no tenía agregado. Se oía a él pidiéndome que hiciera un depósito que porque había tenido un problema y se había quedado sin nada (de dinero)», reveló la mujer en entrevista con El Heraldo Digital. Asustada por lo que podría estar viviendo Alexis, Natalia realizó una transferencia de tan solo 300 pesos: «no tenía más dinero y le dije ‘solo te puedo mandar 300, dile a tus amigos que te presten y les pago aquí’ (en Ciudad de México)», añadió.
La joven educadora confesó que sí desconfió del audio, porque fue enviado de un número que no conocía, pero temiendo que su pareja estuviera en problemas realizó el pago. «Sí dudé, pero en el mensaje (de voz) me decía que según había perdido el celular y que le urgía. Por no investigar le hice caso y es que sí era su voz, era él», sentenció Natalia. No obstante, tras realizar el depósito, el contacto de WhatsApp que envió el audio la bloqueó y eliminó los mensajes enviados, ahí ella sospecho que algo no estaba bien.
Con informaicon de: El HERALDO DE MÉXICO