Una gran preocupación, de la que he venido comentando en intervenciones previas, es de qué forma se asegura el acceso a las nuevas tecnologías a los grupos más desfavorecidos. Comentaba en una de las entradas, cómo Satya Nadella, CEO de Microsoft, en una entrevista en video, refería que un hombre del área rural de la India, había realizado un trámite gubernamental en su propia lengua local, gracias a la Inteligencia Artificial. Sin embargo, eso daba por hecho que esa persona tenía acceso a un dispositivo, a internet, y tenía una formación al menos esencial de cómo usar las herramientas. No sé si esos elementos básicos los tengan resueltos en la India, pero al menos en México y América Latina no es así. Y esta debe ser una preocupación de gobiernos alrededor del mundo, y de la misma industria, porque es claro que a mayor brecha digital, mayor brecha de pobreza.
Y para muestra de que es posible incorporar estrategias y programas que apunten hacia la incorporación de grupos sociales a los nuevos entornos tecnológicos, les voy a platicar de un programa que, como parte de su estrategia de responsabilidad social empresarial, impulsó la empresa Intel (la de los microprocesadores) alrededor del mundo hace algunos años. Y específicamente voy a comentar un caso en México, el de un programa llamado Intel Aprender, que capacitó en un espacio de alrededor de 8 años a alrededor de 120,000 aprendices en centros comunitarios en todo el país, del siguiente tipo:
– Centros Comunitarios de Aprendizaje (Programa de Microregiones de SEDESOL)
– Bibliotecas (Dirección General de Bibliotecas de CONACULTA)
– Centros comunitarios pertenecientes a Organizaciones de la Sociedad Civil.
Se podría haber optado por centralizar el programa en unos pocos espacios grandes, como se hacía con el mismo programa en China o Israel. Pero en lugar de ello, y conscientes de que las condiciones de pobreza más lacerante se dan en entornos rurales, que además son de difícil acceso, se logró una asociación en donde se llevaba el programa a donde se requería por medio de los centros comunitarios mencionados anteriormente. A mí me sorprendía cómo se podía tener una asociación público-privada que apuntaba hacia una política pública urgente (en aquel entonces y hoy en día igual).
El programa Intel Aprender, era un modelo de aprendizaje basado en proyectos (ABP), dirigido a niños, niñas y jóvenes de entre 8 y 18 años de edad, donde en un primer nivel desarrollaban proyectos para mejorar su comunidad de las formas creativas que sólo un niño puede crear, con el uso de herramientas de ofimática (que en aquel entonces eran las que mayor presencia tenía en cualquier tipo de centro comunitario). De esta forma, cerraban brecha digital y lograban planear cómo transformar a su comunidad. En un segundo nivel, el programa era dirigido a los estudiantes de secundaria hacia adelante, con una orientación a la formación para el trabajo con el uso de herramientas tecnológicas y finalmente, en un tercer nivel, el Programa Intel Aprender apoyaba a los muchachos más grandes a diseñar un plan de emprendimiento.
Lo más relevante para mí, que estuve involucrado en el despliegue del programa, era cómo una empresa privada podía incidir en políticas educativas, sin mediar compra de productos, sino como parte de un esfuerzo socialmente responsable. Por supuesto, quien entienda que esto se hacía para ampliar la base de usuarios de tecnologías, lo cual reforzaba el modelo de negocios de la industria, están en lo correcto, Intel cuidaba de hacer crecer el mercado por medio de este tipo de iniciativas. Pero el esfuerzo fue muy significativo y genuino y nunca condicionó su despliegue ningún tipo de compra, aunque generó un prestigio a la empresa que la benefició sin duda.
Y bueno, esto que sucedió entre 2005 y 2013, no necesariamente ha sido superado. Seguimos viendo brecha digital y pobreza asociada a esta.
Programa Mentes Innovadoras. @Luis Lach.
Brecha digital y brecha de pobreza
Pero si bien, esta brecha digital persiste, las condiciones en que se han dado, son distintas: mientras que, por ejemplo, en 2006 la brecha implicaba una falta total de acceso a dispositivos y conectividad de los deciles más pobres en el país, en 2023, sabemos que el uso de Smartphones ha democratizado el acceso (no necesariamente la conectividad) a la gran mayoría de la población. Vale la pena que vean el Estudio de Hábitos del Internet que elabora la Asociación de Internet. De esto hablaré en la siguiente colaboración. Pero para la discusión de hoy, baste mencionar que los dispositivos en forma de Smartphone, no resuelven tampoco la brecha digital, ya que la conectividad es muy limitada, particularmente en las zonas de mayor rezago. Veamos qué dice Chat gpt al respecto (que por cierto, se basa en reportes del INEGI, que contrastan con datos de la Asociación del Internet, esto implica que hay que complementar las fuentes con las que abordamos este tema).
Luis Lach: ¿Qué relación hay entre brecha digital y pobreza?
Chat gpt: La brecha digital se refiere a la diferencia en el acceso y uso de la tecnología y la información entre diferentes grupos de personas o regiones geográficas. Por otro lado, la pobreza se define como la falta de recursos necesarios para satisfacer las necesidades básicas, incluyendo el acceso a la educación y los servicios de salud.
La relación entre la brecha digital y la pobreza es muy estrecha, ya que la falta de acceso y habilidades para utilizar la tecnología y la información puede agravar la pobreza de una persona o comunidad. Aquellos que no tienen acceso a la tecnología y la información pueden encontrarse en una desventaja significativa en términos de oportunidades económicas y educativas.
Además, la brecha digital puede impedir que las personas accedan a servicios públicos y privados en línea, como la banca, la educación, la atención médica y la búsqueda de empleo. Esto puede dejar a las personas más pobres en desventaja y marginadas de las oportunidades que están disponibles en línea.
La brecha digital también se ve en la falta de acceso a tecnología moderna y herramientas digitales avanzadas, como computadoras y dispositivos móviles. Según datos del INEGI, en 2020, el 41% de los hogares mexicanos no tenía una computadora y el 51% no tenía acceso a internet.
Conclusión.
Los avances tecnológicos no se pueden detener. Quizás todavía es muy temprano para saber como las instituciones educativas se adaptarán a los nuevos entornos. Pero si se quiere que lleguemos a buen puerto, debemos asegurarnos que las nuevas tecnologías revolucionen la educación, que lleguen a todos y que les provean de oportunidades de desarrollo al final del camino. Vemos cómo se recortan los empleos que requieren labores mecánicas, como el hecho de los supermercados que van incorporando terminales de pago automáticas. Lo importante es que haya nuevos empleos que exijan una actividad más intelectual de las personas y que sustituyan estos puestos que se pierden.
Rodrigo Vargas Mier y Terán es un empresario mexicano cuya trayectoria se ha construido en la intersección entre emprendimiento, industria y educación, con una visión centrada en el desarrollo de talento como motor de crecimiento económico.
A lo largo de su carrera ha combinado experiencia corporaNva con iniciaNvas emprendedoras, destacando su parNcipación como socio fundador de Hero Guest, una plataforma tecnológica de capacitación enfocada en la industria restaurantera. A través de este proyecto, ha impulsado la profesionalización de uno de los sectores con mayor rotación laboral en México, logrando que miles de trabajadores incrementen sus ingresos hasta en un 30% y reduciendo la rotación de personal en alrededor de un 20%, mediante modelos de aprendizaje accesibles, digitales y orientados a resultados.
Este enfoque revela una constante en su trayectoria: entender que la capacitación no es un complemento, sino una herramienta directa de transformación económica y social, especialmente en sectores donde el empleo es puerta de entrada para millones de jóvenes.
Actualmente, se desempeña como Director General de MVS Educación, donde encabeza una estrategia integral que arNcula formación académica, industria y desarrollo creaNvo. Desde esta posición lidera dos ejes clave: la Universidad UTECA, orientada a la formación de profesionales en comunicación, medios y entretenimiento; y MVS Music Center, enfocado en el desarrollo de talento musical y la profesionalización de la industria del audio y la producción. Bajo su dirección, MVS Educación ha fortalecido un modelo que trasciende el aula tradicional, apostando por experiencias formaNvas conectadas con el mercado real, la innovación tecnológica y la evolución de las industrias creaNvas.
Centro de Psicología Integral, cuyo objetivo es fomentar el bienestar socioemocional de la comunidad universitaria, a través de actividades de desarrollo humano, culturales y de activación física y deportiva, desde un modelo de servicio presencial o en línea.
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