El próximo ciclo escolar verá el despliegue del nuevo modelo educativo impulsado desde el actual gobierno federal. Y representa un cambio de rumbo que es a la vez muy disruptivo y muy retador. Requiere del compromiso de la escuela y de la comunidad alrededor de esta y le confiere una parte importante de la gestión educativa a esta célula del sistema educativo que es precisamente la escuela. Ya en el anterior nuevo modelo educativo que se lanzó al final del gobierno de Enrique Peña Nieto, había elementos que le daban mayor independencia en tomas de decisiones al director de la escuela. Pero la Nueva escuela mexicana va más allá, en ella los contenidos que se deben trabajar desde la óptica de la SEP, pueden ser modificados, editados, se puede decidir bajo qué secuencia y se pueden añadir otros elementos basados en lo que la comunidad y la realidad de la escuela demandan. A mí me parece que es muy rica la propuesta, pero es muy retadora para el personal docente y directivo de los centros educativos, que no está acostumbrado a este tipo de retos. Esto es, va a requerir un esfuerzo importante, mucho compromiso y mucho entendimiento para evitar regresar a fórmulas conocidas. Pero seguramente será de muchísimo aprendizaje para todos. Aquí lo único que hay que temer, es que el nuevo gobierno que llegue en 2024, no importa el color, barra todo e iniciemos por enésima ocasión desde cero. La NEM requiere tiempo para arrojar frutos y retomar la promesa de movilidad social que la escuela debe proveer a los niños, niñas y adolescentes que se forman en su sistema.
¿Y cómo está organizada la Nueva Escuela Mexicana?
La organización del sistema educativo en el que todos nosotros fuimos formados (preescolar, primaria por grados, secundaria por grados), se transforma a un modelo por fases, que entre otras cosas, permitirá compartir transversalmente entre grados proyectos, contenidos, etcétera. Las fases como quedarán ahora son:
– Fase 1. Educación inicial (0 a 3 años de edad)
– Fase 2. Preescolar (primero, segundo y tercero)
– Fase 3. Primero y segundo año de primaria.
– Fase 4. Tercero y cuarto año de primaria.
– Fase 5. Quinto y sexto año de primaria.
Programa sintético
Para cada fase, la Secretaría de Educación Pública ha elaborado contenidos, organizados en campos formativos, con procesos de desarrollo de aprendizajes por grado y vinculados a través de una serie de ejes articuladores.
Los campos formativos son:
– Saberes y pensamiento científico. En este modelo se impulsarán proyectos a través de la metodología STEM (ciencias, tecnologías, ingenierías y matemáticas), así como Aprendizaje de las ciencias basado en la indagación.
– Ética, naturaleza y sociedades. Los proyectos para este campo estarán orientados al aprendizaje basado en problemas.
– De lo humano y lo comunitario. Los proyectos estarán conformados desde la perspectiva de aprendizaje servicio.
– Lenguajes. Proyectos a través de aprendizaje por proyectos comunitarios.
Las tradicionales materias, quedan integradas en sus respectivos campos formativos, permitiendo la articulación entre saberes y no el aislamiento de disciplinas en que la educación ha estado diseñada desde hace mucho tiempo. Esta integración entre saberes, se puede realizar, a través de los llamados Ejes articuladores, que son:
– Inclusión.
– Pensamiento crítico.
– Interculturalidad crítica.
– Igualdad de género.
– Vida saludable.
– Apropiación de las culturas a través de la escritura y lectura.
– Artes y experiencias estéticas.
Si bien, considero que la NEM tiene aportes radicalmente novedosos, también creo que hay áreas que quedan en el olvido. Por ejemplo, las TIC deberían en mi opinión ser un eje articulador muy poderoso. No es bueno que la tecnología no sea considerada como parte de la política educativa. Y si bien, nuevos entornos, como STEM son considerados en los campos formativos, también deberían ser ejes articuladores. La NEM está muy recargada hacia los campos de conocimiento humanísticos, y creo que debe valorarse un mejor balance respecto de las ciencias exactas y naturales.
Programa Analítico.
Un valor crucial de la NEM es el referente a este apartado. No se debe entender que simplemente los docentes aterricen de forma ordenada cada elemento contenido en el plan sintético, sino que haya un proceso de contextualización a la realidad de la escuela (académica, social, cultural, etcétera). Los maestros pueden tomar el programa sintético y modificar el orden, corregir contenidos, añadir elementos, etcétera que sean pertinentes a la realidad en la que se está trabajando con niños, niñas y adolescentes. Este programa está dividido en las siguientes etapas, que se deben trabajar colegiadamente entre profesores y colectivamente con padres, madres de familia y la comunidad:
– Diagnóstico. De la realidad y retos de estudiantes en la comunidad educativa.
– Contextualización. Integrando los contenidos del programa sintético a la realidad de la escuela.
– Codiseño. Reflexionando y asignando la secuencia de contenidos que haga sentido a la escuela.
– Planeación didáctica. Este último paso, ya en lo individual (los anteriores son de forma colegiada), desarrollando con los elementos anteriores la planeación con horas, fechas, temas, etcétera.
Me gusta mucho el programa que establece este cambio. En un país con un tejido social desgarrado por varias décadas de abandono de las clases populares y por supuesto de la escuela pública, y permite presentar una propuesta orientada a restituir los derechos de los que menos poseen. Quizás a eso se quiera referir el Presidente López Obrador cuando habla de abrazos y no balazos. Sin embargo, hay elementos que con una política pública de largo aliento deberán corregirse y añadirse. Yo creo que los ámbitos de ciencias duras, accesos a las nuevas tecnologías, deben tener una presencia más definida. Al igual que otros elementos de anteriores políticas educativas que no se deben de perder.
In memoriam
El pasado jueves falleció Halina Nadi, una gran educadora. Con 99 años de edad y aún activa como maestra de canto, Halina fue una sobreviviente del holocausto Nazi. Nació en Cracovia, Polonia. Cuando era adolescente y siendo su país ocupado por la Alemania Nazi, tuvo que cambiar su nombre por uno católico, lo que le permitió sobrevivir durante la guerra, cantando en coros de iglesias, donde encontró además su vocación. Ella como cantante de ópera, llegó a cantar en el Carnegie Hall y en lugares de gran prestigio. Finalmente se asentó y casó en México, siendo maestra de numerosas personas, algunas de ella muy reconocidas. El domingo se hizo una pequeña ceremonia en la que fue su casa, organizada esta por parte de sus alumnos y familia. Y allí cantaron los que pudieron, porque a varios se les quebraba la voz. Me impresionaba ver el amor que tenían por ella y por el ser humano que les significaba. Yo sabía quién era ella y me quedaba claro, pero poder ver que una persona a los 99 años de edad seguía vigente y tenía ganado el corazón de sus alumnos y alumnas, con tales muestras de afecto, me hacen constatar que Halina era una maestra como muy pocas. Descansa en paz Halina, te vamos a extrañar mucho.
Hay partidos que se ganan con goles… y otros con saliva, maña, café cargado y juntas eternas donde nadie sabe quién manda, pero todos quieren levantar la copa. Así llega México 86, una película que nos recuerda que el futbol no solo se juega en la cancha: también se juega en los pasillos del poder, entre llamadas incómodas, promesas imposibles y uno que otro “milagrito” muy mexicano.
Porque sí, queridos lectores del confesionario, mientras nosotros creemos que un Mundial se decide con penales, resulta que detrás hay verdaderos campeonatos de burocracia olímpica. Y justo ahí entra Martín de la Torre, interpretado por Diego Luna, quien nos demuestra que en este país el ingenio siempre juega de delantero.
La cinta, dirigida por Gabriel Ripstein, mezcla humor, tensión y esa deliciosa sensación de “esto no puede estar pasando… pero seguramente sí pasó”. Porque aceptémoslo: México tiene un talento especial para organizar eventos históricos mientras todo parece a punto de incendiarse cinco minutos antes.
Y es que conseguir un Mundial no era cualquier cosa. Había que convencer a la FIFA, competir contra Estados Unidos y, sobre todo, sobrevivir al deporte extremo favorito de muchos funcionarios: aventarse la bolita sin quedar fuera de la nómina. Todo esto acompañado por actuaciones de Karla Souza y Daniel Giménez Cacho, quienes le ponen carácter, ritmo y ese sabor a intriga política con toque chilango que tanto disfrutamos.
Lo mejor de México 86 es que no intenta contarnos solamente una historia de futbol. Nos habla de ambición, orgullo nacional y de ese momento donde alguien decide romper las reglas porque quedarse sentado simplemente no era opción. Aquí las tarjetas rojas no salen por faltas en el área… salen por jugarle al sistema.
Y mientras veía el avance pensé: si organizar un cumpleaños infantil ya parece final de Champions… imagínense organizar un Mundial entero con políticos, egos internacionales y funcionarios sudando más que los jugadores.
Netflix apuesta fuerte con esta producción que huele a nostalgia, picardía mexicana y caos perfectamente organizado. De esos proyectos donde uno termina diciendo: “No sé si sentir orgullo… o pedir VAR”.
Así que preparen las botanas, la playera de la selección y la fe en los milagros administrativos porque México 86 llega este 5 de junio a Netflix. Y todo indica que el verdadero partido estará fuera del estadio.
Director: Gabriel Ripstein / Elenco: Diego Luna, Karla Souza, Daniel Giménez Cacho, Álvaro Guerrero, Memo Villegas, Juan Pablo Fernández / Guion: Daniel Krauze, Gabriel Ripstein / Productor Ejecutivo: Diego Luna / Productores: Sidonie Dumas, Nicolas Atlan, Christian Gabela / Director de fotografía: Emiliano Villanueva / Diseño de producción: Mónica Chirinos / Diseño de vestuario: Adela Cortázar / Edición: Miguel Musálem / Música original: Camilo Lara / Compañía productora: Gaumont
Del TikTok al brincadero: la nueva obsesión de vivir lo que vemos en redes
Hubo una época donde los niños salían a jugar porque sí. Hoy primero hay que grabarlo, subirlo, ponerle audio viral… y después brincar. Así entendió perfectamente el juego Inflalandia Quack México, el parque inflable que decidió dejar de pelearse con las redes sociales para convertirlas en parte del espectáculo. Pues me invitaron a conocer sus instalaciones y me gustaron mucho, un ambiente familiar, seguridad y mucha diversión para todos, no solo para los niños para todos y así pude comprobarlo.
Y seamos honestos: TikTok ya no es una app… es prácticamente un estilo de vida. Ahí descubrimos recetas, canciones, tendencias, chismes, bailes y hasta gente que se vuelve famosa por caerse con dignidad. Por eso no sorprende que ahora existan lugares diseñados específicamente para brincar, reír y, claro, grabar contenido que dure más en redes que el cansancio de las piernas.
Lo interesante de Inflalandia es que entendió algo que muchas marcas todavía no comprenden: las nuevas generaciones no quieren ser espectadores… quieren ser protagonistas. Aquí el visitante no sólo va a divertirse; va a crear contenido, participar en dinámicas y sentirse parte del show. Básicamente: si no hubo video en TikTok, probablemente nunca pasó.
Entre patitos gigantes, frases virales y una comunidad digital enorme, el concepto convierte el famoso “scroll infinito” en una experiencia física donde todos terminan sudando, grabando y riéndose al mismo tiempo. Y sí, aunque uno jure que sólo acompañará a los niños, termina brincando como si el acta de nacimiento fuera editable.
La campaña “Pato pa’ todos” confirma que hoy el entretenimiento ya no se consume sentado. Ahora se participa, se comparte y se convierte en tendencia. Porque en estos tiempos, el verdadero éxito no es llenar un lugar… es lograr que todos quieran subirlo a sus historias.
Y mientras algunos todavía creen que las redes sociales alejan a las personas, resulta que ahora también las hacen brincar juntas. Qué tiempos tan raros… y tan divertidos.
Síguelos en sus redes sociales y conoce más de este divertido concepto y de su famoso embajador Pato.
www.inflalandia.com
La columna de esta semana ha terminado pueden ir en paz.
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En entrevista Dra. Blanca Yaquelin Zenteno Trejo, #abogada Dra. Natalia Gaspar Pérez Profesora de la facultad de derecho, Mtra. Cecilia Meza Lima alumna de posgrado en derecho y Lic. Jhoana Isabel Nava Apango, estudiante de la maestría en Derecho.
El adultocentrismo es una forma de dominación y discriminación basada en la edad, donde se considera a los adultos superiores a niños, niñas, adolescentes e incluso jóvenes.