Uno de los frutos más representativos del estado de Puebla es el chile poblano que es uno de los ingredientes que se utiliza para la elaboración del chile en nogada y aunque se pensaría que es originario de estas tierras, lo cierto es que, al igual que mucho de lo que constituye a México, es criollo.
En entrevista para e-consulta, Ana Teyssier, experta gastronómica, coordinadora de la primera Escuela Comunitaria del Tradicional Chile en Nogada y fundadora del Observatorio Gastronómico del Chile en Nogada, nos habló sobre el origen de este fruto, que aclara no es una verdura como muchos piensan, así como los diferentes nombres que ha recibido.
Según cuenta Teyssier, lo que ahora llamamos chile poblano tiene su origen en la época colonial y es una fusión entre el chile chilaca, que ya existía en estas tierras, y el chile morrón africano que llegó del viejo continente con la llegada de los españoles.
De esta forma, viajó a España y regresó a la Nueva España en el siglo XVI; al retornar, adquiere el nombre de tornachile, el cual se trataba de “un asunto picoso que no a todos les gustó”, cita la experta a Eduardo Merlo Juárez, investigador gratronómico.
Con el paso del tiempo, este fruto comienza a sembrarse bajo el sistema milpa, que no es otra cosa que cultivar otros frutos, verduras o semillas junto con la milpa: “lo cultivaban como parte del maíz y el frijol”, explica la poblana. Es entonces que su nombre cambia a milchili.
Actualmente, los adultos mayores de la ciudad de Puebla aún lo llaman chile de tiempo, pues a finales del siglo pasado aún se cosechaba durante julio y septiembre, de ahí su relación con el chile en nogada.
Con informacion de: E-CONSULTA