Los bajos niveles récord de hielo marino antártico a finales de 2023 provocaron fallos en la reproducción en una quinta parte de las colonias de pingüinos emperador del continente.
Con 14 de 66 colonias y decenas de miles de pingüinos afectados, el hallazgo de un nuevo estudio del British Antártida Survey (BAS) no es tan grave como en la temporada de 2022, en la que 19 colonias (casi el 30%) se vieron afectadas, pero existe una tendencia creciente a que las colonias pierdan polluelos como resultado de pérdida de hielo antes del final del ciclo de reproducción, siendo 2023 el segundo peor año desde que comenzaron las observaciones en 2018.
Los pingüinos emperador se reproducen y crían a sus polluelos en el hielo marino fijo en la tierra: hielo marino estable que está firmemente adherido a la costa. Si este hielo se rompe demasiado pronto, los polluelos se internan en el mar antes de que les crezcan las plumas impermeables, lo que se conoce como emplumamiento. Esto conduce a una mortalidad alta, o a veces total, de los polluelos en la colonia.
Las predicciones actuales sugieren que en escenarios en los que las emisiones de gases de efecto invernadero sigan aumentando a los niveles actuales, la población de pingüinos emperador caerá en un 99% para finales de siglo, lo que conducirá a la virtual extinción de este carismático animal.
El estudio, publicado en el Día Mundial del Pingüino (jueves 25 de abril) en la revista Antártida Science, utiliza datos satelitales del Sentinel-2 del Programa Copernicus y revela el alcance del impacto de la ruptura temprana del hielo marino en el ciclo de reproducción de los pingüinos.
Con informacion de: ARISTEGUI NOTICIAS