Hace unas décadas, el éxito musical internacional pasaba casi obligatoriamente por el inglés. Hoy, esa regla no escrita se ha roto: artistas de todo el mundo están conquistando las listas globales cantando en sus lenguas maternas, transformando lo que antes era considerado «exótico» en mainstream. Desde el reggaetón en español hasta el K-pop en coreano, pasando por canciones en árabe, hindi o francés criollo, la música vive una revolución lingüística sin precedentes.
Los números hablan por sí solos. Según datos de Luminate, la participación del inglés en las 10,000 canciones más escuchadas globalmente cayó del 67.2% en 2022 al 56.4% en 2023. En contraste, el español alcanzó el 10.6% y el hindi el 8.7%. Plataformas como Spotify reportan que el consumo de música latina creció un 986% entre 2014 y 2023, mientras que el K-pop acumuló más de 90 mil millones de reproducciones solo en 2023, un aumento del 42% respecto al año anterior.
Esta transformación tiene sus hitos. En 2012, ‘Gangnam Style’ de PSY demostró que una canción en coreano podía volverse viral mundialmente. En 2017, ‘Despacito’ rompió barreras al llegar al número uno del Billboard Hot 100 en su versión original en español. Hoy, artistas como la palestino-chilena Elyanna (que hizo historia cantando en árabe en Coachella) o el argentino Dillom (con su jerga porteña en festivales europeos) prueban que la autenticidad lingüística es un valor, no un obstáculo.
Detrás de este cambio hay factores tecnológicos y generacionales. Las plataformas de streaming y los algoritmos han democratizado el acceso, permitiendo que los oyentes descubran música en cualquier idioma sin intermediarios. «El idioma dejó de ser filtro para volverse textura», explica un analista musical. Las redes sociales, por su parte, han convertido lo viral en un fenómeno translingüístico, donde el ritmo y la emoción trascienden las palabras.
Lo que comenzó como excepciones aisladas -como la lambada brasileña en los 80 o el pop latino de los 90- se ha convertido en una nueva norma. Ya no se trata de adaptarse al mercado anglo, sino de habitarlo desde la diversidad. Como señala Mia Nygren de Spotify: «Los géneros latinos y el K-pop están dictando el pulso global». En esta era, cantar en la lengua propia no es un acto de resistencia, sino una estrategia creativa -y comercial- ganadora. La música del siglo XXI será multilingüe o no será.
Con información de: Rolling Stone en Español.com