El día de ayer el presidente de México Andrés Manuel López Obrador, dio su Cuarto Informe de Gobierno, con la presencia del gabinete legal y ampliado, el cual fue transmitido por diferentes medios.
Habló de la situación económica del país, de los programas del bienestar, de la infraestructura que se ha construido en este sexenio y que está en proceso, así como de la iniciativa que acaba de enviar al poder legislativo para que la Guardia Nacional sea parte de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), sobre la soberanía energética y la soberanía alimentaria, la relación de nuestro país con Estados Unidos, entre otros aspectos.
A continuación los momentos y datos más relevantes:
«Hoy, en este informe, puedo sostener que a pesar de las adversidades estamos saliendo adelante, como lo demuestran los resultados. Se nos cayó la economía, pero ya logramos recuperar los niveles previos al COVID. Y lo más importante es que, sin crecimiento, según el indicador macroeconómico, pero con una mejor distribución del ingreso, hemos logrado aminorar la desigualdad y la pobreza.
En la nueva política económica, moral y social que hemos aplicado desde el principio de nuestro gobierno, se ha desechado la obsesión tecnocrática de medirlo todo en función de indicadores de crecimiento que no necesariamente reflejan las realidades sociales. Nosotros consideramos que lo fundamental no es cuantitativo sino cualitativo: la distribución equitativa del ingreso y de la riqueza. El fin último de un Estado es crear las condiciones para que la gente pueda vivir feliz.
En todo el tiempo que llevamos en el gobierno, el peso no se ha devaluado y ha estado en los tres primeros lugares entre los países del mundo, por su fortaleza con relación al dólar.
Un buen manejo del presupuesto nos ha permitido incrementar considerablemente la inversión pública y realizar obras de gran importancia para el desarrollo de México.
Así como consideramos fundamental la autosuficiencia energética, también estamos orientando nuestros esfuerzos y recursos para producir en México los alimentos que consumimos. Hoy puedo informar que ya somos autosuficientes en producción de frijol.
Es indudable que el principal distintivo del gobierno que encabezo y que coordino con el apoyo de todas y todos ustedes, servidores públicos, el principal distintivo son los Programas para el Bienestar orientados a mejorar las condiciones de vida y de trabajo de la mayoría de la población y cuya prioridad, sin ninguna duda, son los pobres.
En materia educativa y cultural destaco que luego de la pandemia, poco a poco hemos regresado a la normalidad; mis respetos a las maestras y maestros de México; son, de verdad, apóstoles de la enseñanza y por eso atenderlos y mejorar sus condiciones laborales es un compromiso ineludible.
Precisamente en materia de salud pública, una vez terminadas las acciones que emprendimos con urgencia para salvar vidas por la pandemia, estamos concentrados en crear uno de los mejores sistemas de atención médica universal y gratuita del mundo.
No hay duda, no tengo ninguna duda, estoy absolutamente convencido y ojalá esto se pueda compartir cada vez con mayor número de personas en México y en el mundo que la paz es fruto de la justicia y que la clave está en la atención a los jóvenes, en la atención a la población más vulnerable y en la atención a los marginados de los beneficios del desarrollo; así como esta estrategia básica estamos reduciendo la violencia.
Envié el día de ayer al Congreso una iniciativa de reforma legal integral con el propósito de que la Guardia Nacional pase a formar parte de la Secretaría de la Defensa, con el único afán de que se consolide, de que mantenga su disciplina y profesionalismo y, sobre todo, para que no se corrompa, como sucedió con la antigua policía federal.
El propósito no es militarizar o ir al autoritarismo, sino cuidar, con la vigilancia de la Secretaría de la Defensa, el crecimiento sano de la que debe ser la principal institución de seguridad pública del país.
Que nadie se confunda o se haga el que no sabe; en nuestro gobierno no hay personas como García Luna; no se permite la violación de derechos humanos; la autoridad no es cómplice, encubridora y tampoco ejecutora de torturas y masacres; no se admiten relaciones de complicidad con nadie y, por el contrario, se combate la impunidad y existe toda la voluntad para no dejar sin castigo ningún delito.
Amigas y amigos:
Aun con los graves problemas externos que hemos enfrentado como la pandemia y la guerra en Ucrania que han precipitado la crisis económica en el mundo, en nuestro país los datos indican que estamos mejorando. Particularmente, nos han ayudado dos buenos factores, dos elementos buenos: la estrategia de apoyo a los de abajo, eso no debemos de omitirlo, y las ventajas del tratado comercial con Estados Unidos y Canadá.
Según la información que me acaba de transmitir en una carta, mi amigo el presidente Biden, lo cito textualmente, me dice: “el comercio bilateral en bienes entre Estados Unidos y México ha alcanzado los 384 mil millones de dólares este año, sobrepasando los niveles prepandemia para alcanzar un récord histórico”. Hasta ahí la cita.
Algunos de los logros que destacó:
- México está recuperando su prestigio en el mundo.
- El Estado dejó de ser el principal violador de los derechos humanos.
- Se elevó a rango constitucional la pensión para adultos mayores, el apoyo universal a discapacitados y el otorgamiento de becas a estudiantes de familias pobres.
- Está por convertirse en realidad el principio de que la educación y la salud no son privilegios, sino derechos del pueblo.
- Estamos ganando la batalla contra el racismo, el clasismo y la discriminación.
- Hemos reducido la incidencia delictiva.
- Son pocas las manifestaciones de protesta, no proliferan las huelgas ni existe ingobernabilidad.
- Se garantiza como nunca la libertad de expresión y el derecho a disentir.
- El gobierno no participa en fraudes electorales.
- La Fiscalía General de la República, y los poderes Legislativo y Judicial actúan con absoluta independencia.
- El peso no se ha devaluado.
- Han aumentado las reservas del Banco de México en 14 por ciento.
- Existe libertad religiosa y Estado laico.
- Se está demostrando que la mayor riqueza de México es la honestidad de su pueblo.
Les confieso que ahora poseo más aplomo y serenidad que antes; ha crecido aún más mi respeto y amor al pueblo; creo con racionalidad, mística y optimismo, que triunfará la Cuarta Transformación de México y en lo personal me siento bien y de buenas. Estoy feliz porque la revolución de las conciencias ha reducido al mínimo el analfabetismo político. Gracias a los servidores públicos que me acompañan y a todas y todos los mexicanos por participar en esta odisea en pos de la felicidad del pueblo y la prosperidad de la patria».
Finalizó agradeciendo y con tres «Viva México».