Iztapalapa, una de las alcaldías más grandes de la Ciudad de México, encierra grandes secretos que con el tiempo quedaron ocultos entre recuerdos. Al oriente de la capital existe un inmueble que resguarda con recelo parte de la vida del legendario luchador mexicano, El Santo.
En el número 509 sobre Avenida La Turba, esquina con Avenida Tláhuac se localiza aparentemente intacta la casa donde vivió el Enmascarado de Plata. Exactamente frente al Panteón Civil San Lorenzo Tezonco está la construcción que denota su antigüedad en la fachada, la cual tiene un estilo colonial, es de color blanco y con un discreto ornamento de tabiques al centro. La entrada está protegida por un zaguán negro coronado por un pequeño techo de tejas rojas ya desgastado, de lado derecho destaca un interfon con timbre y el numero que contrasta en color negro.
La fachada de la casa de El Santo es de estilo colonial. (Captura de pantalla Google Maps)
De acuerdo a las imágenes captadas por Google Maps, la residencia del El Santo habría tenido una extensión de más de la mitad de la cuadra, en su interior se vislumbran enormes palmeras que enmarcan una construcción de al menos dos pisos de altura. A pesar del tiempo el inmueble no se ve abandonado y los árboles reflejan un cuidado continuo.
Rodolfo Guzmán Huerta, originario de Tulancingo, Hidalgo llegó a la Ciudad de México en los años 20, en ese entonces su familia se asentó en el Centro Histórico de la Ciudad de México, en una popular vecindad conocida como ‘la Covadonga’, la cual está ubicada en la calle Belisario Domínguez. Eso fue durante su niñez, sin embargo El Santo habría vivido en Iztapalapa en su adultez, hasta el momento no se tiene información que indique con precisión la fecha de entrada y salida de aquella casa o si su hijo Jorge Ernesto Guzmán Rodríguez es el actual dueño de este lugar.
Desafortunadamente hoy en día la casa del famoso luchador ha pasado desapercibida para las nuevas generaciones de mexicanos.