*El bailarín poblano tuvo un accidente que afectó la movilidad en sus extremidades.
El próximo fin de semana, los días sábado 17 y domingo 18 de diciembre, la Compañía de Danza Antoinettepresentará dos funciones del tradicional cuento de navidad, el ballet “El Cascanueces”. En ambos días las presentaciones tendrán lugar en el Teatro Cholula “Ciudad Sagrada”en punto de las 17:00 horas.
El costo de la entrada es de $100(cien pesos) por persona y todo el dinero recaudado será donado en su totalidad al bailarín mexicano egresado de Antoinette Mauricio Fernández Robles Gil.
En su 25 aniversario de presentaciones ininterrumpidas del clásico del ballet «El Cascanueces», la Compañía de Danza Antoinette, su Directora General la maestra IvonneRobles Gil, coreógrafos, staff y todo el elenco artístico; decidieron unir sus talentos para apoyar a Mauricio en su rehabilitación después de un lamentable accidente y así ayudarlo costear el costoso y largo tratamiento.
Mauricio Fernández Robles Gil, es un joven bailarín de 29 años de edad, radicado desde hace 11 años en Estados Unidos como Bailarín Profesional y quien el pasado 8 de octubre del año en curso sufrió un accidente al caer por las escaleras, tuvo que ser operado de urgencia “presentó lesiones en el cuello, columna cervical en las vértebras 4, 5, 6 y con ello sufre un daño en la médula espinal, provocando parálisis parcial en sus extremidades: piernas, pies, brazos y manos”.
El joven bailarín poblano.
Maury como le dicen de cariño, desde muy pequeño tuvo el sueño que lo llevó más allá de nuestras fronteras; desde los 5 años inició con el estudio de la danza, en un principio fue el tap y bajo esta disciplina obtuvo varios premios de excelencia en nuestro país y en Estados Unidos.
En Puebla, su ciudad natal le fue otorgado el Premio Municipal de la Juventud en la categoría de Arte. Fue hasta el año 2011 cuando logró una beca por un año en una institución estadounidense y se integra así al Idyllwild Arts Academy de California.
Terminó satisfactoriamente sus estudios en California y empezó a buscar otra opción para continuar con su sueño de ser bailarín profesional; siguiendo la pasión desde el corazón incursionó en la disciplina del Ballet Clásico. Aplicó y se incorporó en varias compañías profesionales de ballet estadounidenses hasta llegar finalmente como bailarín profesional en el Teater Vanemuine de Estonia, pero, por la pandemia decidió regresar a Chicago en donde estableció su residencia.
Durante once años persiguiendo su sueño, Mauricio tiene ya una trayectoria como bailarín ejecutante, maestro, coreógrafo y juez de competencias y convenciones. Así, se había mantenido bailando en el Western Chicago Ballet y en el Boston Ballet además de obtener trabajo en dos compañías de tap y en la academia de ballet “Impact Dance Studio Competition Team”.
También ha bailado en el “Gelsey Kirkland Clasical Ballet”, “Orlando Ballet”, Albany Berkshire Ballet, Kentucky Ballet Theatre”, ”Gotta Dance Studio” y “Chicago Repertory Ballet” entre otros más. Siguiendo siempre su pasión y con férrea disciplina, empieza a preparase como juez y lo logra, acompañando así a varias compañías que lo llevan a recorrer todo Estados Unidos, “Sheer Elite”, “Faculty in Celebratition Talent Competition”, “VIP Dance” y “Faculty in Star Systems Talent Competition”.
Sus sueños se ven nublados ese 8 de octubre, el día del accidente y, es a partir de ese momento cuando el pronóstico de su salud se vuelve reservado. Al caer se queda sin movimiento y con dificultades respiratorias; recibió una atención médica oportuna en el hospital y ese mismo día se somete a estudios con especialistas neurocirujanos y expertos en columna, concluyendo que se debe operar con urgencia pues el daño pudiera empeorar.
La operación fue exitosa y ya se encuentra en terapias de rehabilitación. No obstante, a partir de ese momento, el camino para sus familiares y amigos ha sido doloroso pero no han dejado de ser el motor de vida para que la recuperación de Maury sea exitosa.
Han buscado diversas vías para hacerse llegar de recursos económicos para poder seguir apoyando los tratamientos de este talento de la danza; ejemplo de perseverancia, tenacidad, disciplina y lleno de amor por la vida y el arte.
La obra pictórica se realizó en la sede Atlixco por estudiantes
En la sede Atlixco, del Complejo Regional Mixteca, se develó el mural realizado por alumnos del taller “Pintando nuestra identidad colectiva”, iniciativa organizada por la Vicerrectoría de Extensión y Difusión de la Cultura (VEDC), con la intención de que la comunidad estudiantil participe, trabaje, sea creativa y muestre su talento.
Encabezaron el acto, Damián Hernández Méndez, Secretario General de la BUAP; Juan Antonio Cruz Moctezuma, Secretario Administrativo, y Rosalinda Merino Calderón, encargada de despacho de la VEDC.
Cuando bajan las temperaturas, es común que bajemos nuestra ingesta diaria de agua. El frío puede disminuir nuestra sensación de sed y con los cambios en nuestros hábitos, pasamos más tiempo sin hidratarnos. Sin embargo, no sentir sed no significa que nuestro cuerpo deje de necesitar agua. Mantener una hidratación adecuada durante esta temporada sigue siendo importante para nuestro bienestar y para el buen funcionamiento del organismo.
“Durante el invierno, uno de los principales retos es que las pérdidas de líquidos pueden ser menos evidentes. No siempre sentimos el mismo nivel de sed ni notamos el sudor de la misma manera, pero nuestro cuerpo continúa perdiendo agua. Por eso es importante procurar una hidratación constante a lo largo del día y no esperar a tener sed para tomar agua”, explica Ximena Barajas, nutrióloga de Bonafont.
Para entender mejor qué sucede con nuestro cuerpo durante esta temporada, Bonafont comparte algunos de los principales mitos y realidades sobre la hidratación en invierno.
Mito: Si no tengo sed, significa que no necesito tomar agua.
Realidad: La sed es una señal importante de que el cuerpo necesita líquidos, pero no siempre aparece de manera oportuna. Por ejemplo, cuando hace frío podemos sentir menos sed, aunque el cuerpo siga perdiendo líquidos. Por eso, es recomendable beber agua regularmente durante el día y prestar atención a las señales de nuestro cuerpo, incluso cuando las temperaturas son bajas.
Mito: En invierno perdemos menos agua que en verano.
Realidad: Las formas en las que perdemos líquidos pueden ser menos evidentes, pero continúan. Al respirar eliminamos vapor de agua, podemos sudar durante la actividad física y el frío también puede favorecer una mayor producción de orina. La combinación de estos factores puede generar pérdidas que pasan desapercibidas.
Mito: Si hago ejercicio cuando hace frío, no necesito hidratarme porque sudo menos.
Realidad: El sudor puede quedar oculto bajo las capas de ropa y no siempre percibimos cuánto líquido estamos perdiendo. Por eso, beber agua antes, durante y después de la actividad física sigue siendo parte importante del cuidado del cuerpo, aún con bajas temperaturas.
Mito: El café y el té pueden sustituir el consumo de agua.
Realidad: Cuando hace frío, estas bebidas suelen ganar protagonismo y también aportan líquidos. Aunque la cafeína tiene un efecto diurético, en las cantidades habituales esto no impide que contribuyan a la hidratación. Aun así, el agua natural sigue siendo la mejor opción para hidratarse de manera habitual.
La cantidad de agua que necesita cada persona puede variar de acuerdo con factores como el peso, el nivel de actividad y las condiciones del entorno. Como referencia general, consumir al menos 2 litros de agua al día puede ayudar a mantener una adecuada ingesta de líquidos y favorecer el funcionamiento normal del organismo.
La hidratación no debería depender de la estación del año, sino formar parte de nuestros hábitos cotidianos. Tener agua a la mano e hidratarse regularmente, es una forma sencilla de cuidar nuestro bienestar durante todo el día. Bonafont acompaña este hábito con agua 100% de origen natural, para que mantenernos hidratados también sea parte de nuestra rutina en los meses de frío.