El gobierno estadounidense anunció la exclusión de dispositivos como smartphones, laptops y chips de los aranceles «recíprocos», una medida que beneficiará a empresas como Apple, Samsung y Nvidia, y evitará incrementos en productos electrónicos esenciales para los consumidores. La exención, aplicable a artículos fabricados principalmente en China, incluye también discos duros, monitores y equipos para producir semiconductores, evitando así los aranceles del 145% para China y del 10% para otros países.
Esta decisión marca un giro en la política arancelaria del presidente Donald Trump, quien inicialmente buscaba relocalizar la manufactura tecnológica en EE.UU. Sin embargo, la realidad de las cadenas de suministro en China —donde empresas como Apple han operado por décadas— hizo inviable un traslado inmediato, ya que requeriría años y billones de dólares en inversiones, además de encarecer productos como el iPhone.
El anuncio podría impulsar un repunte en las acciones tecnológicas, especialmente para los «Siete Magníficos» (Apple, Microsoft, Nvidia, Amazon, Tesla, Alphabet y Meta), cuyo valor colectivo había caído un 14% desde abril debido a los aranceles. Tras una pausa en estas medidas, las pérdidas se redujeron al 4%, y ahora la exención alivia presiones sobre el sector.
La medida refleja un alivio similar al otorgado durante el primer mandato de Trump, aunque su gobierno había iniciado este año con una postura más agresiva. La decisión final sugiere un reconocimiento de que los aranceles a China no lograrían relocalizar la producción, pero sí generarían un impacto negativo en consumidores y empresas tecnológicas.
La industria celebra la medida, que coincide con los esfuerzos de líderes como Tim Cook (Apple) y Elon Musk (Tesla) por mantener una relación cercana con el gobierno. Apple, por ejemplo, había prometido invertir $500,000 millones y crear 20,000 empleos en EE.UU., reforzando su alineación con las políticas de Trump.
Analistas como Dan Ives (Wedbush) califican la exención como un alivio crucial para el sector tecnológico, eliminando incertidumbre en un mercado ya volátil. Aunque empresas como Apple y Nvidia no han comentado públicamente, la medida reduce el riesgo de alzas de precios en dispositivos clave para la vida moderna, equilibrando tensiones comerciales sin afectar al consumidor final.
Con información de: Los Angeles Times.com