Alejarte del ajetreo diario ya no solo es un privilegio, es una necesidad. Isla Lobos, en Veracruz, ofrece a quien la visita un espacio con privacidad, paz y naturaleza que se debe a su predominante vegetación, abundante vida marina, arena blanca, cielo azul, así como aguas cristalinas turquesa, todo esto en un paraíso virgen.
Todo comienza con un paseo a bordo de una embarcación desde Tuxpán o Tamiahua, que los llevará a las costas de Isla Lobos, considerado el islote más grande de Veracruz. Los enormes complejos hoteleros de cinco estrellas o restaurantes de lujo no tienen cabida, por lo que solo tú y tus acompañantes podrán disfrutar de este sitio emblemático.
Para disfrutar Isla Lobos, de casi 2 kilómetros cuadrados, basta con ver su amplia zona de playa, consideradas de las más bellas del estado, ya que posee características similares a las playas caribeñas, donde incluso encontrarás lagunas y manglares.
Además de disfrutar este paisaje con un clima que invita a sumergirte en sus aguas cálidas, poco profundas, también se puede practicar buceo en su zona de arrecifes conocida como sotavento y descubrir el ecosistema que alberga vida marina, así como esnórquel, gracias a las suaves olas que se mecen en las costas.
Alrededor de Isla Lobos encontrarás cuatro tipos diferentes de coral, de los cuales destacan el cerebro y el cuerno de alce. Además, encontrarás vestigios de barcos cargueros y remolcadores hundidos que solían dar servicio a la plataforma petrolera, pero que ahora forman parte de la zona de arrecifes.
Foto: Phghvvcftyyufj/Pixabay
Con información de: https://www.forbes.com.mx/forbes-life/viajes-isla-lobos-un-eden-virgen-emblematico-de-veracruz/