La lactancia materna, además de ser la fuente nutritiva de un bebé en los primeros meses de vida, tiene el gran poder de evitar enfermedades y protege su sistema inmunológico. Se recomienda que las madres brinden a sus hijos lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida y después de ese tiempo complementar con alimentos nutritivos. Algunas mamás toman esa vía, mientras que otras les brindan este alimento vital por más tiempo, sin embargo, existen algunos tabúes en la sociedad hacia las madres que prolongan la lactancia hasta que sus hijos son unos niños.
La leche materna es un fluido vivo cambiante capaz de adaptarse a los diferentes requerimientos de los bebés e incluso niños a lo largo del tiempo. Hoy en día se cree y existe la duda en madres lactantes si la leche que le dan a sus bebés sigue siendo nutritiva después de que cumplen un año y para aclarar ese tema, una experta en lactancia nos va a explicar todo sobre este mito.
¿La leche materna deja de ser nutritiva después de que el bebé cumple un año?
Nieves Menéndez, educadora perinatal y asesora de lactancia por la Asociación Pro Lactancia Materna de México (APROLAM), contó al El Heraldo de México que es totalmente falso que la leche materna deje de ser nutritiva después de un año, al contrario, tiene la capacidad de adaptarse a las necesidades del bebé, incluso es viable amamantar hasta que el niño tiene 7 años de edad, edad en la que se considera su sistema inmunológico ya ha madurado.
«No, no deja de ser nutritiva nunca, de hecho se va transformando dependiendo de las necesidades del bebé o del niño. La leche materna es un fluido vivo que tiene inmunoglobulinas que son anticuerpos que ayudan a luchar contra las enfermedades», añade la especialista.
Fases de la leche materna
Calostro: se produce durante los 4 días siguientes al parto es la primer bajada de leche, se considera la primera vacuna del bebe. Es amarilla, baja en grasa, baja en agua, concentrada, perfecta para los primeros meses de vida de un recién nacido.
Leche madura: esta consistencia perdura durante los primeros seis meses de vida. Tiene diferentes tonalidades, puede ser blanca, ligeramente amarilla y hasta verdosa. Es rica en grasas, proteínas y carbohidratos, es de fácil digestión y absorción.
Leche del destete: se vuelve a hacer un poco amarilla porque el cuerpo se empieza a acostumbrarse a las últimas tomas o tomas espaciadas. Puede tomar nuevamente este tono porque como al inicio, recupera y sale lo mejor de ella en esta fase de término.
Con informacion de: EL HERALDO DE MEXICO