Los eventos climáticos extremos están dejando una huella profunda en la salud mental de las poblaciones afectadas, según un estudio australiano publicado en The Lancet Public Health. La investigación revela que cada nuevo desastre (inundaciones, incendios o ciclones) deteriora progresivamente el bienestar psicológico, especialmente cuando ocurren con menos de tres años de diferencia. El análisis de una década con 5,000 afectados muestra que tras un segundo evento climático, el riesgo de depresión severa aumenta un 16%, y los síntomas de ansiedad se duplican en personas con condiciones crónicas.
El estudio identifica poblaciones particularmente vulnerables: jóvenes entre 18-30 años, comunidades rurales con acceso limitado a servicios de salud, y hogares de bajos ingresos —donde el riesgo de deterioro mental se multiplica por 1.7 tras el segundo desastre—. En contraste, el apoyo social emerge como factor protector, reduciendo en 34% el impacto psicológico. «Cada nuevo evento reabre heridas emocionales previas, superando los mecanismos de resiliencia», explica la Dra. Amy Lykins, autora principal. La investigación destaca que la recuperación se vuelve más lenta y menos completa con cada exposición adicional.
Expertos externos reconocen el valor del estudio pero señalan limitaciones. El psiquiatra Paul Valent critica el enfoque en síntomas medibles (TEPT, depresión), que omite consecuencias psicosomáticas y sociales como divorcios o problemas cardiovasculares. María Kangas, especialista en resiliencia, advierte sobre la muestra reducida (solo 214 personas con múltiples exposiciones) y la falta de análisis económico, factor clave en el estrés post-desastre. Pese a esto, coinciden en que el trabajo evidencia una crisis creciente.
Las implicaciones para políticas públicas son claras. Los investigadores urgen a extender el apoyo psicológico más allá de los dos años tradicionales, especialmente en zonas de riesgo recurrente. También recomiendan integrar historiales de exposición previa en diagnósticos clínicos y priorizar a grupos vulnerables durante la reconstrucción. Estas medidas son urgentes considerando proyecciones del Banco Mundial: para 2030, el cambio climático podría costar $4,000 millones anuales solo en atención de salud mental a nivel global.
En la era de los desastres climáticos recurrentes, el estudio plantea un desafío fundamental: «Reconstruir infraestructuras no basta si descuidamos la recuperación emocional de las comunidades», concluye Lykins. Como señala Kangas, sin enfoques integrales que combinen ayuda psicológica, económica y social, «arriesgamos reconstruir ciudades pero perder su tejido humano». La investigación sugiere que en el Antropoceno, la resiliencia mental debe ser tan prioritaria como la adaptación física al clima cambiante.
Con una explosión de color, imaginación y tradición mexicana, el Instituto Alabama presentó su ofrenda de Día de Muertos 2026 dedicada a Pedro Linares López, el maestro cartonero originario de la Ciudad de México y creador de los alebrijes.
Este año, la comunidad escolar decidió rendir homenaje al artesano que transformó un sueño en patrimonio cultural. La ofrenda, montada por alumnos, docentes y padres de familia, estuvo custodiada por alebrijes monumentales elaborados con técnica de cartonería — papel, cartón, engrudo y estructuras de alambre — pintados con los colores vibrantes que caracterizan a estas criaturas fantásticas.
Los alebrijes son seres imaginarios conformados por elementos fisonómicos de animales diferentes, una combinación de varios animales reales y fantásticos. Su historia comenzó en 1936, cuando Pedro Linares López, cartonero del barrio de La Merced, enfermó gravemente a los 30 años y cayó en un profundo sueño.
Según su propio relato, soñó con un bosque apacible con árboles, rocas y animales que de pronto se convirtieron en criaturas extrañas: vio un burro con alas, un gallo con cuernos de toro y un león con cabeza de perro. Todos gritaban al unísono una sola palabra: “¡Alebrijes, alebrijes, alebrijes!”
Al despertar — cuenta la leyenda, en medio de su propio velorio — decidió darle vida a esa visión con su habilidad como cartonero. Con el tiempo, su obra llegó a manos de Diego Rivera y Frida Kahlo, fue llevada a exposiciones en Estados Unidos y Europa, y en 1990 le valió el Premio Nacional de Ciencias y Artes en la categoría de Artes y Tradiciones Populares.
En la tradición actual del Día de Muertos, los alebrijes se han convertido en guías espirituales que acompañan a las ánimas en su regreso, por su naturaleza híbrida entre lo terrenal y lo celestial.La ofrenda del Instituto Alabama integró ese simbolismo: cada grupo elaboró su alebrije como guardián, colocando en el altar elementos tradicionales — cempasúchil, pan de muerto, fotografías y papel picado — junto a carteles donde los alumnos explicaron qué animal combinaron y qué significa.
Con esta dedicatoria las directoras del Instituto Alabama Ángela Alonso Martínez del plantel 1 y Georgina M. López del plantel 2 refrendan su compromiso de mantener vivas las tradiciones mexicanas, enseñando a las nuevas generaciones que el arte popular es también una forma de honrar la memoria.
El Club Pericos de Puebla dio a conocer la playera que vestirá a los participantes de la Tercera Carrera Pericos de Puebla, así como la medalla que se entregará a quienes finalicen la carrera.
La playera trae la imagen de Pepe Perico y de Pia, teniendo de fondo varias edificaciones representativas de la Ciudad de Puebla
La carrera Pericos de Puebla está pactada para el 13 de diciembre, teniendo como salida y meta, la casa de los Pericos de Puebla, el Estadio Hermanos Serdán. La entrega de kits se llevará a cabo también en el Coloso de la Colonia Maravillas el sábado 12 de octubre.
Son en total tres categorías, 3 kilómetros, 5 kilómetros y 10 kilómetros. La Tercera Carrera Pericos de Puebla, tiene cupo para 2,500 participantes, y hasta el momento se han inscrito 1,500.
Majo Orea destacó que, en las categorías de 5 y 10 kilómetros habrá premios en efectivo a los tres primeros lugares, tanto en rama varonil como en femenil. En la categoría 10 kilómetros el tercer lugar se llevará $1,500.00, el segundo ganará $2,500.00 y el primer lugar obtendrá $4,500.00. Los premios en la categoría de 5 kilómetros serán de $1,000.00 para el tercer lugar, $1,500.00 para el segundo y $3,000.00 para el ganador. Los participantes en la categoría de 3 kilómetros participarán en una rifa en la podrán obtener productos oficiales del equipo.
Las inscripciones siguen abiertas, y se pueden llevar a cabo en www.chronostart.com.mx y en la Pericotienda ubicada en el Estadio Hermanos Serdán. El costo es de solo $380.00.
El cierre de la gira de Ricky Martin en Puebla, México «Ricky Martin Live», quedó marcado por la escasa asistencia de público al estadio de béisbol Hermanos Serdán.
Ante la poca respuesta de los fans, algunas gradas tuvieron que ser cubiertas con lonas negras para disimular los espacios vacíos, dejando una imagen que contrastó con la expectativa que suele generar el cantante puertorriqueño.
A la baja convocatoria como se observa en la imagen minutos antes de iniciar el concierto se sumó el retraso en el inicio del concierto, situación que generó molestias entre los asistentes.
Sin embargo, la mayor controversia surgió cuando personas que habían pagado boletos de 960 pesos fueron reubicadas en la zona Diamante, con la intención de concentrar al público y dar una mayor sensación de aforo.
La decisión provocó el descontento de quienes desembolsaron 5 mil 690 pesos por estar en esa zona, al considerar que no existía una diferencia real entre el costo de sus entradas y el de los boletos más económicos. Así, lo que debía ser una noche de celebración musical terminó envuelto en cuestionamientos sobre la organización, la experiencia de los asistentes y la respuesta del público poblano.