Nota de Adrián Mira
Electronic Arts ha tomado decisiones drásticas en uno de sus estudios más valiosos, Respawn Entertainment, conocido por éxitos como Apex Legends y la saga Star Wars Jedi. La compañía confirmó la cancelación de dos proyectos en fase temprana y despidió a alrededor de 100 empleados, incluyendo talentos clave de los equipos de Apex Legends y la próxima entrega de Star Wars Jedi. Según informes de Bloomberg, los recortes en EA ascienden a entre 300 y 400 trabajadores, lo que también habría llevado a la cancelación de un juego de Titanfall en desarrollo, un shooter de extracción conocido internamente como ‘R7’.
EA justifica estos movimientos como parte de una «alineación estratégica» para priorizar proyectos con mayor potencial. Justin Higgs, portavoz de la compañía, destacó que estas decisiones buscan «impulsar el crecimiento futuro», aunque reconoció el impacto humano: «Estamos profundamente agradecidos con los afectados». Algunos empleados fueron reubicados en otros equipos, como Battlefield Studios, mientras que otros tienen 30 días para encontrar un nuevo rol dentro de la empresa. Estos recortes se suman a los 670 despidos realizados el año pasado tras la cancelación de un juego de The Mandalorian y el fracaso de Dragon Age: The Veilguard en BioWare.
A pesar de los recortes, Respawn sigue siendo un pilar para EA. Star Wars Jedi: Survivor (2023) fue el noveno juego más vendido en EE.UU. el año pasado, y Apex Legends mantiene su relevancia en el competitivo género battle royale. Sin embargo, la cancelación de ‘R7’ —un Titanfall que buscaba capitalizar el auge de los shooters de extracción— revela la cautela de EA ante proyectos arriesgados. Daniel Suárez, nuevo director general de Respawn, tendrá la tarea de equilibrar el soporte continuo a Apex, el desarrollo de Star Wars Jedi 3 y la colaboración con Bit Reactor en Star Wars: Zero Company, previsto para 2026.
Mientras Respawn se reestructura, otros estudios de EA avanzan en proyectos clave. El próximo Battlefield sigue en desarrollo, al igual que los juegos de Iron Man y Black Panther, que no han sido afectados por los recortes. Por otro lado, la división EA Sports continúa dominando con franquicias como Sports FC (ex FIFA), Madden NFL y F1. En contraste, BioWare opera con un equipo reducido de menos de 100 desarrolladores, enfocado en el próximo Mass Effect, aún en etapas tempranas.
Estos movimientos reflejan la presión financiera que enfrentan incluso los estudios más exitosos bajo el paraguas de EA. La compañía parece estar apostando por franquicias consolidadas y abandonando proyectos experimentales, una estrategia que, aunque reduce riesgos, podría limitar la innovación. La incógnita ahora es cómo afectará la pérdida de talento a sagas como Star Wars Jedi y Apex Legends, cuyos próximos capítulos son cruciales para mantener la confianza de los jugadores. Mientras tanto, la industria observa si esta reestructuración asegurará el éxito a largo plazo o si, por el contrario, dejará cicatrices difíciles de superar.
Con información de: 3D Juegos.com