El expresidente estadounidense Donald Trump incursiona en el sector de telecomunicaciones con el lanzamiento de Trump Mobile, un operador virtual que ofrecerá servicios de voz, datos y mensajería en EE.UU., junto con su primer smartphone de marca propia: el T1 Phone. El anuncio ha generado tanto expectativa como cuestionamientos sobre posibles conflictos de interés, dada la influencia política del magnate en la regulación del sector.
La nueva empresa operará como un MVNO (Operador Móvil Virtual) asociado con las redes de Verizon, T-Mobile y AT&T, garantizando cobertura nacional e internacional. Su plan estrella, el «Plan 47» (a $47.45 mensuales), promete datos ilimitados, llamadas a más de 200 países —»incluyendo zonas con bases militares estadounidenses»— y beneficios como asistencia vial y telemedicina 24/7. Según Eric Trump, vicepresidente ejecutivo de la organización, el servicio busca «devolver la libertad al consumidor con precios justos y atención familiar».
El T1 Phone, valorado en $499, se presenta como un dispositivo «premium y 100% fabricado en EE.UU.», con pantalla AMOLED de 6.78 pulgadas, cámara de 50 MP y Android 15. Su diseño dorado y especificaciones técnicas —como 12 GB de RAM y carga rápida— apuntan a competir en el segmento alto, aunque se desconoce el origen de su procesador. Las reservas ya están abiertas con un depósito de $100, y su venta oficial comenzará en septiembre 2024.
Analistas advierten sobre el riesgo de conflicto de interés, ya que la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) —ente regulador cuyos miembros son designados por el presidente— deberá supervisar las operaciones de Trump Mobile. Además, registros de patentes revelan que la marca planea expandirse a accesorios y tiendas físicas. La iniciativa podría incrementar la fortuna de Trump, valuada en $7,160 millones, sumándose a sus negocios en medios (Truth Social) y bienes raíces.
Mientras seguidores celebran la «innovación patriótica», críticos señalan que el proyecto aprovecha su influencia política. El lanzamiento coincide con su campaña de reelección, lo que alimenta especulaciones sobre si Trump Mobile se convertirá en una plataforma de comunicación preferente para sus bases. Con esto, el expresidente no solo desafía a gigantes como Apple y Samsung, sino también los límites entre los negocios privados y el poder público.
Con información de: Wired.com