La presentación de Cien voces de Iberoamérica, a 35 años de la FIL Guadalajara, realizada este 9 de mayo durante la celebración la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, fue todo un éxito. En un salón lleno, las autoras del libro, la fotógrafa sueca Maj Lindström y la periodista mexicana Vanesa Robles, estuvieron acompañadas de la escritora argentina Camila Sosa Villada y Marisol Schulz Manaut, directora de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, quien moderó la actividad.
El arranque de la actividad contó con la participación del presidente de la FIL Guadalajara, Raúl Padilla López, quien agradeció la hospitalidad con que la Feria de Buenos Aires siempre ha tratado a la Feria de Guadalajara, y recordó que, en abril de 1987, integrantes del Comité Organizador acudieron a la FIL Buenos Aires para presentar el proyecto de la FIL Guadalajara. “Fue muy emotivo y memorable”, destacó. También señaló los fuertes vínculos que existen entre ambas ferias, y que han llevado a Argentina a ser país Invitado de Honor en la FIL en dos ediciones.
Por su parte, la directora general de la FIL Guadalajara, Marisol Schulz, declaró que después de 35 ediciones de la Feria “los números que resumen sus logros narran también su crecimiento y su incesante evolución”. Asimismo, destacó “el trabajo de la Editorial Universidad de Guadalajara y de todos los involucrados en este proyecto, coordinado por Patricia Córdova Abundis, así como de sus autoras, Maj Lindström y Vanesa Robles”. Para finalizar su participación, reconoció sentir “una enorme alegría de compartir este proyecto que, además de estar conformado por hermosas fotografías y textos, está hecho de maravillosos y gozosos recuerdos”.
Durante su participación, la periodista mexicana Vanesa Robles, creadora de los textos incluidos en el volumen, afirmó que el libro “es una muestra del poder de la literatura, de la imaginación, de la libertad”. También reconoció que “sin la FIL Guadalajara, sin el apoyo de la Fundación Universidad de Guadalajara, de Cultura UDG y todas las instituciones involucradas, este libro no hubiera sido posible”.
Por su parte, la fotógrafa sueca Maj Lindström agradeció a los autores y las autoras que participaron en el libro y reconoció que trabajar durante la FIL Guadalajara “implica mucha diversión y adrenalina, y siempre estar rodeada de pláticas y personas interesantes”. También compartió anécdotas de lo que implicó realizar este proyecto y cómo fue retratar a algunos autores, como la escritora mexicana Margo Glantz, quien, después de recibir un ejemplar de Cien voces de Iberoamérica, le escribió: “Querida Maj. Tus fotos, espléndidas, gracias. A veces bellas y crueles. Abrazos”. “Para mí fue un poema”, confesó, sonriente, la autora gráfica.
En su intervención, la escritora argentina Camila Sosa Villada recordó cuando conoció a Maj Lindström en 2018, durante su primera visita a la FIL Guadalajara: “Yo era una escritora anónima e iba a presentar El viaje inútil, sin sospechar todas las cosas buenas que pasarían gracias a la FIL y a ese pequeño libro”. Para la ganadora del Premio Sor Juana Inés de la Cruz de la FIL Guadalajara, la experiencia del retrato es dolorosa, pues considera que “una se siente en cueros frente a los ojos de alguien que no te conoce, y no tiene ningún afecto por vos. Pero Maj, con un conocimiento profundo de la fragilidad de los escritores posando para ella, supo hacerme sentir en calzones y en casa, como si fuéramos amigas de toda la vida”.
Al finalizar la presentación se obsequió a los asistentes ejemplares físicos de Cien voces de Iberoamérica, a 35 años de la FIL Guadalajara, quienes realizaron filas para no dejar pasar la oportunidad de pedir firmas y fotografías a las autoras del libro, Maj Lindström y Vanesa Robles, y a Camila Sosa Villada.
La obra publicada por Editorial Universidad de Guadalajara, que incluye retratos y biografías de 50 escritores y 50 escritoras que han acudido a la FIL Guadalajara, contó con un consejo asesor en el que participaron autores, académicos, autoridades e investigadores de la Universidad de Guadalajara, como Ángel Ortuño, Cecilia Eudave, Igor Lozada, Laura Niembro, Luz Eugenia Aguilar, Omar Avilés, Sayri Karp, Silvia Eugenia Castillero, Dulce María Zúñiga, Mariño González y Patricia Córdova Abundis, quien coordinó los trabajos.
Cien voces de Iberoamérica, a 35 años de la FIL Guadalajara puede descargarse de manera gratuita, en las páginas oficiales de la Editorial Universidad de Guadalajara (editorial.udg.mx), la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (fil.com.mx) y la Librería Carlos Fuentes (libreriacarlosfuentes.mx).
Descarga del libro Cien voces de Iberoamérica, a 35 años de la FIL Guadalajara
El cáncer de próstata es una proliferación de células que comienza en la próstata. La próstata es una pequeña glándula que ayuda a producir la parte líquida del semen. Se encuentra justo debajo de la vejiga. La próstata es parte del sistema reproductor masculino.
El cáncer de próstata es uno de los tipos más comunes de cáncer. El cáncer de próstata se suele detectar temprano y a menudo prolifera lentamente. La mayoría de las personas con cáncer de próstata se curan. Dr. Ivo H. Pineda Somodevilla, especialista en urología
Sobre la emblemática Avenida Juárez, en el corazón de Puebla, se erige uno de los inmuebles más representativos de la arquitectura moderna de la ciudad. Se trata de un edificio de nueve niveles y aproximadamente 2,700 metros cuadrados de construcción, que cuenta con estacionamiento subterráneo para 15 vehículos, un amplio local comercial en planta baja y trece departamentos habitacionales.
Su relevancia arquitectónica radica en que fue diseñado en 1962 por el ingeniero Antonio Elizaga Ruiz Godoy y el arquitecto Mario Martín Pastor, autores también del reconocido Edificio Alles. La obra marcó un punto de inflexión en la arquitectura poblana al abandonar los elementos ornamentales tradicionales para adoptar los principios del movimiento moderno: funcionalidad, simplicidad y líneas limpias inspiradas en la escuela Bauhaus.
El diseño presenta un volumen geométrico de gran pureza formal, definido por una estructura prismática y una fachada de cristal organizada en forma de cuadrícula que evidencia cada uno de sus niveles. La propuesta se convirtió en un referente de la nueva arquitectura que comenzaba a transformar el paisaje urbano de Puebla durante la segunda mitad del siglo XX.
La estructura está construida con marcos rígidos de concreto armado y cimentación profunda mediante pilotes, características que le brindan una notable solidez y resistencia ante la actividad sísmica de la región. En su origen, la planta baja fue concebida como un espacio comercial ocupado por el Banco de Comercio de Puebla.
Los siete niveles superiores fueron diseñados bajo una planta arquitectónica repetitiva que alberga dos departamentos por piso, distribuidos alrededor de un elevador central y la escalera principal. Cada unidad cuenta con tres recámaras, cuarto de usos múltiples, dos baños completos, área de lavado, cocina y espacios de sala-comedor, todos caracterizados por una generosa iluminación natural.
Uno de los elementos más destacados del inmueble es el mural de aproximadamente 40 metros cuadrados ubicado en la fachada principal sobre la Avenida Juárez. La obra, titulada La industria, el comercio y la banca, fue realizada en 1962 con mosaico italiano por el pintor poblano Fernando Rodríguez Lago, considerado uno de los máximos exponentes del muralismo en el estado.
La composición muestra tres figuras humanas estilizadas que representan los pilares del desarrollo económico de México. Rodríguez Lago colaboró con Diego Rivera y fue fundador del Taller de Plástica Poblana. Entre sus obras más importantes destacan el mural realizado para el Sindicato de la Unión de Estibadores y Jornaleros en 1961 y La Fundación de Puebla, creada en el año 2000 para el Salón de Protocolos del Ayuntamiento de Puebla.
Décadas después, la historia del inmueble tomó un nuevo rumbo. En 2015, el doctor Luis Enrique Aguirre, entonces estudiante de la especialidad en Cirugía Bucodentomaxilar en Puebla, quedó cautivado por el Centro Histórico, su arquitectura y su vida urbana. Tras concluir sus estudios y continuar su formación en la Universidad Nacional Autónoma de México, mantuvo un vínculo constante con la ciudad y, en particular, con la Avenida Juárez.
Durante una de sus visitas observó que uno de los edificios más emblemáticos de la zona permanecía abandonado. La situación le resultó sorprendente, considerando el valor arquitectónico, cultural e histórico del inmueble. Tiempo después descubrió que la propiedad estaba en venta y decidió asumir el reto de rescatarla.
A pesar de las dificultades que implicaba intervenir un edificio de más de seis décadas de antigüedad y con varios años de desuso, Aguirre identificó en él un enorme potencial. Su arquitectura, distribución, relevancia histórica y protección patrimonial lo motivaron a emprender uno de los proyectos más ambiciosos de su vida: rehabilitar, restaurar y modernizar el inmueble sin alterar su esencia arquitectónica ni afectar el mural que constituye una parte fundamental de su identidad.
Actualmente, el proyecto avanza bajo un programa de trabajo de dos años y una importante inversión privada. Las labores incluyen la renovación integral de instalaciones hidráulicas, sanitarias y eléctricas, así como la sustitución de acabados, pisos, recubrimientos, plafones, cristales y sistemas de iluminación. También se contempla la modernización del elevador y la actualización de diversos elementos constructivos para cumplir con los estándares contemporáneos de confort y seguridad.
El objetivo es devolverle su esplendor original y ofrecer espacios habitacionales de alta calidad, conservando al mismo tiempo el valor arquitectónico, histórico y cultural que lo ha convertido en un referente de la Avenida Juárez. Una vez concluidos los trabajos, los departamentos estarán disponibles para renta y ofrecerán amplios espacios, acabados de lujo en madera, mármol y cristal, así como todas las comodidades de un edificio moderno integrado al patrimonio urbano de Puebla.
La restauración de este inmueble no solo representa una inversión inmobiliaria, sino también una apuesta por la preservación de la memoria arquitectónica de la ciudad y la revitalización de uno de sus corredores más emblemáticos.