La historia de Kenny, un tigre blanco que supuestamente padece síndrome de Down, se propagó rápidamente en las redes sociales, bautizándolo como el «tigre más feo del mundo». Sin embargo, detrás de este apodo se esconde una realidad aún más triste y dolorosa.
La imagen que estás viendo es la de Kenny, un tigre blanco que se hizo famoso en Internet por su apariencia única y su posible diagnóstico de síndrome de Down, una condición genética que se caracteriza por la presencia de un cromosoma adicional y que suele manifestarse con discapacidad intelectual, retrasos en el desarrollo y rasgos faciales distintivos.
La historia de Kenny se viralizó rápidamente en las redes sociales, convirtiéndolo en toda una sensación. Este tigre fue rescatado de un criador que decidió que era «demasiado feo» para ser vendido, generando una gran simpatía por su apariencia única. Sin embargo, Kenny no fue el único en esta situación.
Internet está llena de historias de animales que se cree que padecen síndrome de Down, y han logrado ganar popularidad a través de las redes sociales como Facebook, Instagram y Twitter. También se han creado breves «documentales» en YouTube que narran las difíciles vidas de estos animales, y sitios web y cuentas patrocinadas de Snapchat que utilizan titulares sensacionalistas para atraer la atención y aumentar sus vistas.
Sin embargo, hay algo que debemos tener claro acerca de estas historias: todas son falsas. De hecho, la mayoría de los animales, especialmente los felinos, no pueden desarrollar el síndrome de Down. Por lo tanto, esto significa que Kenny, al igual que muchos otros animales en Internet, no padece esta condición genética.
Miles de aficionados disfrutaron del encuentro amistoso entre Perú y España, como parte de la fiesta mundialista que se vive en el país y que en Puebla inició con el partido entre las selecciones de México y Ghana.
El Gobierno del Estado, encabezado por el gobernador Alejandro Armenta Mier, impulsa eventos de clase mundial en torno al deporte, la cultura y el arte, con el fin de proyectar a la entidad a nivel internacional y consolidarla como el Latido de México, mientras genera una derrama económica que beneficia a todos los sectores empresariales.
Previo al partido y para disfrute de las y los aficionados futbolistas, se llevó a cabo una verbena popular en la explanada del Estadio Cuauhtémoc, en un ambiente seguro y familiar, donde, con antojitos mexicanos como tamales, tacos y aguas frescas, convivieron las y los seguidores de ambas selecciones mundialistas.
Antonio, aficionado que viajó desde Toluca, Estado de México, compartió que ha disfrutado de la gastronomía poblana y del entorno seguro. Por su parte, Rosa María Sánchez destacó la tranquilidad con la que disfrutó de toda la verbena y su llegada a la explanada del Estadio.
Con los encuentros futbolísticos amistosos: México-Ghana y Perú-España, el Gobierno del Estado coloca a Puebla en el foco nacional y mundial como sede de selecciones mundialistas y promueve las riquezas turísticas, gastronómicas, naturales y culturales que generan riqueza comunitaria en beneficio de todas y todos, en línea con la visión de desarrollo económico del gobierno federal humanista, que encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum.
La Divina Tragedia, la más reciente película del cineasta mexicano Sergio Tovar Velarde —director de Cuatro Lunas, una de las películas LGBTQ+ mexicanas más reconocidas internacionalmente—, llegará por primera vez al público mexicano como parte de la programación oficial del Festival MIX México: Cine y Diversidad Sexual, considerado el encuentro cinematográfico LGBTQ+ más importante de Iberoamérica y una de las plataformas más influyentes para el cine de la diversidad sexual en habla hispana.
Fundado hace tres décadas, el Festival MIX México se ha consolidado como un espacio fundamental para la exhibición, difusión y preservación del cine LGBTQ+ en América Latina. A lo largo de su historia ha presentado algunas de las obras más relevantes del cine queer internacional, convirtiéndose en un referente cultural para cineastas, artistas y audiencias de toda la región.
Tras su recorrido por Estados Unidos, donde obtuvo el Premio del Público en el Wicked Queer Film Festival de Boston y formó parte de la selección oficial del OUTshine LGBTQ+ Film Festival de Miami, La Divina Tragedia llegará el próximo 19 de junio a la Cineteca Nacional dentro de la programación del Festival MIX México.
Asimismo, próximamente se anunciarán nuevas funciones, fechas y sedes. El público tendrá la oportunidad de convivir y conversar con integrantes del elenco y del equipo creativo de la película.
«Es un gusto enorme que La Divina Tragedia llegue al MIX México, un festival que ha defendido durante décadas las voces diversas y al que le tengo un profundo respeto y gratitud. Me honra que esta película se sume a una larga tradición de cine LGBT que ha encontrado aquí un refugio, un escaparate y una comunidad.» — Sergio Tovar Velarde
La Divina Tragedia es una comedia dramática queer mexicana contemporánea que explora, desde el humor, el caos y la vulnerabilidad, el choque generacional dentro de la comunidad LGBTQ+. La historia sigue a dos medios hermanos, interpretados por Artús Chávez y Pablo Gómez, que deben aprender a convivir bajo el mismo techo. Ambos son hombres gays, pero representan formas muy distintas de entender la vida: mientras uno es conservador y tradicionalista, el otro vive sin demasiados límites ni restricciones. El elenco incluye además a Eduardo España, Helena Puig, Christian Ramos, Meteora Fontana, Rosendo Gázpel y Mónica Dionne.
La recepción de la película ha sido particularmente entusiasta tanto entre el público como entre la crítica especializada, que ha destacado su humor, su mirada sobre la diversidad y el carácter provocador de sus personajes y situaciones.
«Una fiesta cinematográfica perversa y llena de corazón.» — Sean Burns, Spliced Personality
«Una película de medianoche sumamente disfrutable, con todo el potencial para convertirse en una obra de culto.» — Rubén Rosario, Miami Artzine
La Divina Tragedia es una producción de Atko Films, en coproducción con Proyecto Pandamónium y ClanD. Está producida por Edgar Barrón, Max Blásquez y Sergio Tovar Velarde.
La película cuenta con ventas internacionales a cargo de Habanero Film Sales y distribución para Estados Unidos, Canadá y Puerto Rico a través de Cinephobia Releasing, acuerdo concretado durante el mercado internacional Ventana Sur.
Sobre la emblemática Avenida Juárez, en el corazón de Puebla, se erige uno de los inmuebles más representativos de la arquitectura moderna de la ciudad. Se trata de un edificio de nueve niveles y aproximadamente 2,700 metros cuadrados de construcción, que cuenta con estacionamiento subterráneo para 15 vehículos, un amplio local comercial en planta baja y trece departamentos habitacionales.
Su relevancia arquitectónica radica en que fue diseñado en 1962 por el ingeniero Antonio Elizaga Ruiz Godoy y el arquitecto Mario Martín Pastor, autores también del reconocido Edificio Alles. La obra marcó un punto de inflexión en la arquitectura poblana al abandonar los elementos ornamentales tradicionales para adoptar los principios del movimiento moderno: funcionalidad, simplicidad y líneas limpias inspiradas en la escuela Bauhaus.
El diseño presenta un volumen geométrico de gran pureza formal, definido por una estructura prismática y una fachada de cristal organizada en forma de cuadrícula que evidencia cada uno de sus niveles. La propuesta se convirtió en un referente de la nueva arquitectura que comenzaba a transformar el paisaje urbano de Puebla durante la segunda mitad del siglo XX.
La estructura está construida con marcos rígidos de concreto armado y cimentación profunda mediante pilotes, características que le brindan una notable solidez y resistencia ante la actividad sísmica de la región. En su origen, la planta baja fue concebida como un espacio comercial ocupado por el Banco de Comercio de Puebla.
Los siete niveles superiores fueron diseñados bajo una planta arquitectónica repetitiva que alberga dos departamentos por piso, distribuidos alrededor de un elevador central y la escalera principal. Cada unidad cuenta con tres recámaras, cuarto de usos múltiples, dos baños completos, área de lavado, cocina y espacios de sala-comedor, todos caracterizados por una generosa iluminación natural.
Uno de los elementos más destacados del inmueble es el mural de aproximadamente 40 metros cuadrados ubicado en la fachada principal sobre la Avenida Juárez. La obra, titulada La industria, el comercio y la banca, fue realizada en 1962 con mosaico italiano por el pintor poblano Fernando Rodríguez Lago, considerado uno de los máximos exponentes del muralismo en el estado.
La composición muestra tres figuras humanas estilizadas que representan los pilares del desarrollo económico de México. Rodríguez Lago colaboró con Diego Rivera y fue fundador del Taller de Plástica Poblana. Entre sus obras más importantes destacan el mural realizado para el Sindicato de la Unión de Estibadores y Jornaleros en 1961 y La Fundación de Puebla, creada en el año 2000 para el Salón de Protocolos del Ayuntamiento de Puebla.
Décadas después, la historia del inmueble tomó un nuevo rumbo. En 2015, el doctor Luis Enrique Aguirre, entonces estudiante de la especialidad en Cirugía Bucodentomaxilar en Puebla, quedó cautivado por el Centro Histórico, su arquitectura y su vida urbana. Tras concluir sus estudios y continuar su formación en la Universidad Nacional Autónoma de México, mantuvo un vínculo constante con la ciudad y, en particular, con la Avenida Juárez.
Durante una de sus visitas observó que uno de los edificios más emblemáticos de la zona permanecía abandonado. La situación le resultó sorprendente, considerando el valor arquitectónico, cultural e histórico del inmueble. Tiempo después descubrió que la propiedad estaba en venta y decidió asumir el reto de rescatarla.
A pesar de las dificultades que implicaba intervenir un edificio de más de seis décadas de antigüedad y con varios años de desuso, Aguirre identificó en él un enorme potencial. Su arquitectura, distribución, relevancia histórica y protección patrimonial lo motivaron a emprender uno de los proyectos más ambiciosos de su vida: rehabilitar, restaurar y modernizar el inmueble sin alterar su esencia arquitectónica ni afectar el mural que constituye una parte fundamental de su identidad.
Actualmente, el proyecto avanza bajo un programa de trabajo de dos años y una importante inversión privada. Las labores incluyen la renovación integral de instalaciones hidráulicas, sanitarias y eléctricas, así como la sustitución de acabados, pisos, recubrimientos, plafones, cristales y sistemas de iluminación. También se contempla la modernización del elevador y la actualización de diversos elementos constructivos para cumplir con los estándares contemporáneos de confort y seguridad.
El objetivo es devolverle su esplendor original y ofrecer espacios habitacionales de alta calidad, conservando al mismo tiempo el valor arquitectónico, histórico y cultural que lo ha convertido en un referente de la Avenida Juárez. Una vez concluidos los trabajos, los departamentos estarán disponibles para renta y ofrecerán amplios espacios, acabados de lujo en madera, mármol y cristal, así como todas las comodidades de un edificio moderno integrado al patrimonio urbano de Puebla.
La restauración de este inmueble no solo representa una inversión inmobiliaria, sino también una apuesta por la preservación de la memoria arquitectónica de la ciudad y la revitalización de uno de sus corredores más emblemáticos.