Una reforma legislativa propone establecer medidas de protección para empleados expuestos a climas extremos, incluyendo descansos programados, equipos de seguridad y bonos compensatorios. La iniciativa, impulsada por el Congreso de Baja California, ya fue turnada a las comisiones de Trabajo y Seguridad Social de la Cámara de Diputados para su análisis. El objetivo es modificar la Ley Federal del Trabajo, la Ley de los Trabajadores al Servicio del Estado y la Ley del Seguro Social, garantizando condiciones laborales más seguras frente a olas de calor o frío intenso.
El proyecto destaca la necesidad de alinear a México con estándares internacionales de protección laboral, siguiendo el ejemplo de países como Australia, Canadá y naciones nórdicas. «Es urgente adaptar nuestras leyes para salvaguardar la salud de los trabajadores y promover prácticas empresariales responsables», señala el documento. Entre las medidas clave se incluyen la prohibición de labores en condiciones peligrosas sin las debidas precauciones y la capacitación en primeros auxilios para emergencias relacionadas con el clima.
Uno de los puntos más relevantes es la creación de una prima económica adicional para quienes realicen sus actividades en ambientes con temperaturas extremas. Esta compensación oscilaría entre el 10% y el 20% del salario mínimo, ajustándose según el nivel de riesgo y tiempo de exposición. Para los empleados del sector público, el monto se calcularía en función de las condiciones específicas de su trabajo. Además, se busca reconocer como accidentes laborales las enfermedades derivadas de una exposición prolongada al calor o frío excesivos.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha alertado sobre el aumento global del estrés térmico en el ámbito laboral. Según sus datos, en 2020 murieron 4,200 personas debido a olas de calor, y el 90% de los trabajadores a nivel mundial enfrenta altas temperaturas con frecuencia. «El cambio climático está generando desafíos sin precedentes, y las legislaciones deben adaptarse para mitigar estos riesgos», advierte el organismo.
Si se aprueba, esta reforma marcaría un precedente en los derechos laborales de México, especialmente para sectores como la construcción, agricultura y manufactura, donde los empleados suelen trabajar a la intemperie. Con ello, se espera reducir accidentes, mejorar el bienestar de los trabajadores y fomentar entornos laborales más justos ante las cada vez más frecuentes condiciones climáticas extremas.
Con información de: El Economistas.com