Por primera vez en 111 años, los restos de Santa Teresa de Jesús fueron expuestos este domingo en la Basílica de Alba de Tormes (Salamanca), un evento excepcional que se repetirá solo hasta el 25 de mayo. Esta es la tercera ocasión en la historia en que su cuerpo incorrupto —que según la tradición no ha sufrido descomposición— se muestra al público, después de las exhibiciones de 1760 y 1914. La apertura del sepulcro atrajo a miles de fieles y autoridades, convirtiéndose en un hito religioso y cultural.
La ceremonia de apertura, organizada por los Carmelitas Descalzos, estuvo presidida por el obispo de Salamanca, José Luis Retana, y contó con la presencia del presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, entre otras figuras políticas y eclesiásticas. El acto comenzó con la entrega simbólica de «la llave de la Basílica», seguida del repique de campanas y la entrada de los peregrinos, que desde entonces podrán venerar el cuerpo de la santa diariamente entre las 9 y las 23 horas.
Durante la jornada inaugural, los líderes religiosos destacaron no solo la importancia histórica del evento, sino también el legado espiritual de Santa Teresa. El superior provincial de los Carmelitas Descalzos, Francisco Sánchez Oreja, instó a los presentes a valorar su obra escrita y su testimonio de fe, recordando que fue la primera mujer declarada doctora de la Iglesia. Por su parte, la alcaldesa de Alba de Tormes, Concepción Miguélez, pidió a los ciudadanos acoger con generosidad a los visitantes, mientras que Fernández Mañueco la definió como «una mujer adelantada a su tiempo».
La exposición estará acompañada por una serie de actos litúrgicos y culturales, incluyendo misas presididas por altos dignatarios eclesiásticos como el arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, y el nuncio apostólico Bernardito Cleopas Auza. Entre los momentos más destacados figuran la procesión del 24 de mayo, en la que una imagen de la santa recorrerá las calles de Alba de Tormes, y la presentación de un busto esculpido por la artista australiana Jennifer Mann. La clausura, el día 25, estará a cargo del superior general de la Orden del Carmelo Descalzo.
Santa Teresa de Jesús (1515-1582), nacida en Ávila y fundadora de las Carmelitas Descalzas, es una de las figuras más relevantes del misticismo cristiano. Canonizada en 1614 y proclamada doctora de la Iglesia en 1970, su obra literaria —con títulos como Las moradas— sigue siendo referencia espiritual y literaria. Su muerte en Alba de Tormes, donde descansa su cuerpo, marcó el inicio de una veneración que perdura cinco siglos después, reforzada ahora por esta inédita exhibición.
Con información de: La Nación.com