La historia de los Oesterheld es un reflejo del dolor y la resistencia durante la última dictadura cívico-militar en Argentina. Héctor Germán Oesterheld, reconocido guionista y creador de El Eternauta —la icónica historieta adaptada por Netflix—, fue secuestrado el 27 de abril de 1977, al igual que sus cuatro hijas. Junto a su esposa, Elsa Sánchez, habían formado una familia comprometida políticamente, cuya militancia los llevó a enfrentar la represión del régimen.
Héctor, autor de personajes como Sargento Kirk y Ernie Pike, alcanzó la fama con El Eternauta, una obra de ciencia ficción que narra la lucha de un hombre por salvar a los suyos en una Buenos Aires invadida. Paralelamente, su hogar en Beccar se convirtió en un espacio de discusión política donde sus hijas —Estela, Diana, Beatriz y Marina— comenzaron a involucrarse en movimientos sociales. Con el tiempo, toda la familia se sumó a la militancia, enfrentando los riesgos que eso implicaba en plena dictadura.
La tragedia se desató en 1976 cuando Beatriz, de 19 años, fue la primera en desaparecer. Poco después, Diana, embarazada de seis meses, también fue secuestrada. Al año siguiente, Héctor fue detenido y llevado al centro clandestino El Vesubio. En diciembre de 1977, Elsa recibió a su nieto Martín, de tres años, quien había estado cautivo junto a su abuelo. Estela, madre del niño, y su esposo habían sido asesinados. Elsa, la única sobreviviente, dedicó su vida a buscar a los nietos desaparecidos.
Tras unirse a Abuelas de Plaza de Mayo, Elsa luchó incansablemente por encontrar a los hijos de Diana y Marina, ambas embarazadas al momento de su desaparición. Aunque falleció en 2015 sin hallarlos, su legado persiste. La reciente popularidad de El Eternauta en Netflix revitalizó la búsqueda, llevando a Abuelas a difundir un llamado: quienes nacieron entre 1976 y 1978 y duden de su identidad podrían ser los nietos perdidos de los Oesterheld.
Hasta hoy, dos de esos nietos siguen sin ser encontrados, entre los cerca de 500 casos de niños apropiados durante la dictadura. La historia de esta familia, marcada por la creación artística y la lucha política, sigue viva en la memoria colectiva, simbolizando la resistencia y la esperanza de justicia.
Con información de: CNN en Español.com