Connect with us

Opinión

No Time To Die: El Fin de una era Bond.

Published

on

Por: Ricardo Carrera Aguila

Son ya 25 los filmes protagonizados por James Bond y la quinta y última encarnación que Daniel Craig hace del personaje.

Después de más de un año de espera, puedo decir con absoluta seguridad que cada minuto valió la pena: aquel camino que empezara a trazarse con Casino Royale, hoy llega a su emotiva conclusión, dejando claro que la “era Craig” es una saga secuencial con principio y final y no una pila de aventuras al azar.

Estamos ante el filme más grande del famoso agente del MI6, en cuanto a guion, actuaciones, producción, talentos e incluso duración; casi tres horas de tremendas emociones que se ocupan de cerrar cada una de las tramas que las cuatro historias anteriores dejaron abiertas. No hay cabos sueltos… tampoco hay tiempo para pensar en el presente y mucho menos en el futuro.

La cantidad de personajes puede ser abrumadora: muchos villanos, muchos aliados y muchas situaciones. Cada personaje de filmes anteriores regresa, pero el guion ha sabido como darle a cada uno de ellos un lugar en la historia en perfecta comunión con los demás, para que cada momento tenga un sentido argumental en una historia fascinante.

SPECTRE sigue siendo una organización aterradora, y Blofeld el némesis del agente que apareció por primera vez en el filme anterior, el diseño sonoro juega con nuestras emociones para presentárnosla como la agrupación de villanos que representará uno de los mayores problemas del MI6.  También hay una mayor presencia de los artilugios tecnológicos que tanto se criticaron de la “era Brosnan”, pero en esta nueva saga, han sido introducidos de cero a diez con mucha sutileza, tanta, que deja contentos a todos los fans, ya que ninguno se siente como algo forzado o un deux ex machina.

No time to die es una absoluta celebración, esta vez Bond no es prófugo y mucho menos está sólo, tampoco recibe ruegos por regresar de su retiro, todo es voluntario, es ese amor por su trabajo lo que lo hace entrar nuevamente a campo: su gran familia está reunida, todos los personajes que poco a poco han aparecido en esta saga, se unen para una batalla final a bordo de una montaña rusa que desde su escena pre créditos es apabullante.

La acrópolis italiana, Jamaica o Cuba son algunas de las bellísimas locaciones donde el filme fue rodado, pero también, en homenaje a los filmes clásicos, el clímax se desarrollará en un entorno muy representativo de la saga.

Es curioso que el eje central de la trama sea una amenaza de pandemia mundial y paradójicamente, el estreno del filme se haya tenido que posponer quince meses por la sorpresiva alerta sanitaria del COVID-19 y su posterior contingencia; como si algún vaticinio trajera, no obstante, tanto tiempo después, me llena de gusto darme cuenta que todos los retrasos y negativas a un estreno en plataformas digitales tenían su razón: esta experiencia se debe vivir en una pantalla grande.

A todos aquellos que aplaudimos que Skyfall de Sam Mendes nos presentara por primera vez el pasado y lado más humano del agente, quedarán fascinados con esta última cinta, donde cada una de esas características da un paso adelante hasta lugares nunca vistos en un filme de la franquicia: hay cosas que jamás habíamos visto en las veinticinco historias anteriores y que veremos por primera vez, lo que convierte a ésta, en una película fuera de serie.

Esta no es una historia más del 007, es una película de James Bond; donde el agente se quitará la máscara y nos mostrará que es un hombre que ama, que odia, que se equivoca y que le da una sorpresiva importancia a su equipo de trabajo: M, Q o Monneypenny son su auténtica familia y luchará junto con ellos.

La fotografía de Linus Sandgren nos corrobora lo que ya venía mostrándonos la saga: lejos quedan esas cintas ochenteras del agente que fueron mermando su calidad artística hasta tener un aire de telefilme o de parodia de ocasión. La “era Craig” se toma en serio a sí misma en todos los aspectos, regalándonos planos bellísimamente iluminados y que por sí mismos, son auténticas obras de arte.

El humor es muy medido y limitado pero cada línea es un acierto en este mar de diálogos: probablemente la cinta donde más escucharemos hablar a Bond y donde notaremos el mayor abanico histriónico del actor y del reparto en general.

El mayor punto negativo sin duda es la canción de la escena de créditos, algo que es una tradición inefable en la franquicia y que en esta ocasión, a cargo de Billie Eilish nos muestra uno de los peores trabajos que recuerdo, más, si tomamos en cuenta que la partitura de Hans Zimmer es uno de los mayores esfuerzos y proezas musicales que ha tenido la saga.

Lo que pudo ser un caos, terminó siendo la primera gran conclusión de Bond, ya que las anteriores eras, simplemente cambiaban al actor y continuaban en lo suyo como si nada hubiera pasado. Si con Casino Royale quedaba claro que la franquicia iniciaba de nuevo, con No time to die, también queda claro que aquí termina todo, pero lo más importante: el viaje valió la pena.

Imprescindible, la película se corona como la película más emotiva de Bond hasta el momento y que pareciera, costará mucho trabajo superar, el listón queda altísimo.

Facebook: https://www.facebook.com/ricardocarrera

Twitter: https://twitter.com/carretwits

Opinión

Educación y Tecnología | ¿Es en verdad la Inteligencia Artificial un software de plagio?

Published

on

By

Luis Lach.

*Luis Lach.

Foto Noam Chomsky, tomada de Wikimedia.

Tenía avanzada esta columna, casi para entregar, cuando me entero primero que Noam Chomsky, de quien hoy hablo, había fallecido. Luego salió un desmentido de su esposa, en el sentido de que aún vive. En cualquiera de los casos y del desenlace que siga, aprovecho para celebrar un homenaje a la vida de uno de los hombres más lúcidos de nuestra época. Les comparto un esbozo de los últimos pensamientos de él, y que vienen a cuento de la Inteligencia Artificial.

Ya en columnas anteriores, he manifestado algunas dudas, que, aunque no soy experto en el tema, me asaltan sobre la inteligencia artificial. Me ha parecido poco, que el gran cambio sea que nos convirtamos en creadores de prompts, esto es, de instrucciones adecuadas para que la inteligencia artificial nos entienda. Eso me hace sentir que la función del ser humano se convirtiera en un vasallo de una inteligencia superior. Ante ello, una voz muy importante establece una serie de criterios que contravienen esta tendencia de pensamiento. Noam Chomsky señala que la mente humana no tiene la capacidad estadística de acumular datos gigantescos y correlacionarlos para llegar a respuestas plausibles, que tienen las tecnologías actuales, mientras que la mente humana la considera un sistema sorprendentemente eficiente y elegante que trabaja con una cantidad finita de información. No trata de corromper correlaciones de los datos, sino de crear explicaciones. 

Entonces dejemos de llamarla “inteligencia artificial” y llamémosla por lo que es, un “software de plagio”, porque no crea nada, sino que copia obras existentes de artistas existentes y las cambia de tal manera que puedan escapar a los derechos de autor. El golpe de esta argumento es brutal y plantea temas muy delicados. Ya lo decía Cristóbal Cobo, cuando plantea que al aceptar los términos y condiciones de cualquier software o plataforma, en que decidimos que otros decidan por nosotros. Y eso hacemos al ceder nuestras obras y creaciones a las grandes plataformas de software.

Pues bien, me encontré recientemente con un tweet que pone las palabras en el centro de la realidad y que enciende las alarmas de lo que menciono: En la red X, el usuario @sashayanshin, acusa lo siguiente: 

Acabo de cancelar mi licencia de Adobe después de muchos años como cliente. Los nuevos términos otorgan a Adobe «licencia mundial libre de regalías para reproducir, mostrar, distribuir» o hacer lo que quieran con cualquier contenido que produzca usando su software. Esto es más que una locura. Ningún creador en su sano juicio puede aceptar esto. Pagas una suscripción mensual enorme y ellos quieren ser dueños de tu contenido y también de todo tu negocio. Tendré que aprender algunas herramientas nuevas.

Básicamente el reclamo, en el caso de las herramientas de esta marca (Photoshop, Lightroom, Illustrator, Premier, etcétera), tiene que ver con la posibilidad de la violación de la privacidad de obras artísticas, y del mal uso que este usuario reclama, que pueden quedar como parte de la Inteligencia Artificial a entrenar (Firefly) y que parte de sus obras queden en otras obras que esta IA genere. A esto se refiere justamente Chomsky con que no estamos hablando de Inteligencia Artificial, dado que la mente humana y las máquinas operan con diferentes criterios, y que se trata más bien del cruce la la creación de información de usuarios y dónde Adobe se reserva el derecho a licencias Royalty free (gratis), que los autores cedemos a Adobe a la hora de aceptar los nuevos términos y condiciones.

Adobe respondió con la siguiente información:

Sería muy complejo meternos a revisar cada tema, pero básicamente lo que dice Adobe es que el acceso que se provee a sí misma en las cuentas de los usuarios tiene formas limitadas. Sin embargo, no establece cuáles, dejando abierta la posibilidad de violaciones a la privacidad de estos y de terceros (los clientes de los usuarios). Por ejemplo, alguien que desarrolla un trabajo fotográfico en el cuál se firma con su cliente un acuerdo de confidencialidad, el hecho de que Adobe pueda acceder a esa información y usarla, puede violar contratos legales. Adobe se reserva el hecho de hacer una revisión manual, y cuando esto sucede, es una persona de carne y hueso que decide qué sí puede ir y qué no (en un software que no es una red social por cierto, sino un instrumento de trabajo de sus usuarios, por lo tanto qué debe ir y qué no es enteramente responsabilidad del usuario). Adobe habla de transparencia, pero al parecer no está definida esta con precisión. Para más detalle, les recomiendo ver el siguiente video en Youtube (está en inglés, pero la descripción y revisión de esta clarificación que hace Adobe me parece muy relevante.

En conclusión, debe quedar claro que no es sólo Adobe, sino OpenAI, Google, Apple, y en general, todos aquellos que han decidido tomar el camino de utilizar la producción de las personas, para el uso de la Inteligencia Artificial. Yo en lo personal, me quedo con la definición de Noam Chomsky, hasta en tanto surja una verdadera inteligencia artificial, que aprenda como aprendemos las personas. La actual, es una máquina que aprovecha toda la información que se encuentra en sus servidores y la cruza para dar una información precisa, pero que es resultado de aparentemente, un plagio enorme. 

Esto último reviste particular interés en la educación, ¿queremos estudiantes que simplemente sepan hacer una pregunta, y de ello presenten un resultado no creado por ellos? Esto derivará en estudiantes más pasivos y menos talentosos. ¿Es lo que queremos?

Al contrario de la ola de grandes expectativas sobre la Inteligencia Artificial, creo que es momento de que surjan las mentes críticas y que se revise que sí es la llamada IA, que no es, y que queremos para el futuro de la educación respecto de esta.

Con gran respeto a Noam Chomsky.

Feliz semana.

Mis redes sociales:

Correo: luislach@drafconsultores.com

Linkedin: https://www.linkedin.com/in/luis-lach-48b8452/ https://www.linkedin.com/company/drafconsultores/?viewAsMember=true

Facebook: https://www.facebook.com/luislach00

Continue Reading

Entrevistas

Entrevista sobre la decodificación de la expresión facial (FACS)

Published

on

By

Entrevista completa con Leticia Campos Vázquez analista de micro y macro expresiones faciales de la emoción.

Continue Reading

Entrevistas

Antes de que te vayas: Colección de instantes para conocer a mi padre

Published

on

By

El Confesionario por: Ray Zubiri

¿Cuánto sabemos sobre la vida de nuestro propio padre?

¿Cómo hemos interactuado con él a lo largo del tiempo?

¿Qué momentos nos han dejado huella?

Éstas son algunas de las preguntas que nos hacemos y que debería de darnos vergüenza ver lo poco que le conocemos y todo lo que a veces nos quedamos a deber.

Antes de que te vayas: colección de instantes para conocer a mi padre ahonda en la relación padre e hija, la paternidad y los modelos de crianza que aún existen pero que son obsoletos.

Al iniciar esta puesta en escena se anuncia que un oso escapó de un bosque y la zona de mayor seguridad ante esta eventualidad es dentro del teatro.

Paradójicamente, el recinto se transforma en el lugar de mayor vulnerabilidad para la hija del oso y, mientras la búsqueda se realiza, las y los espectadores conocen la vida de ambos personajes a través de recuerdos. Es así como la ficción se convierte en una aliada para imaginar aquello que les faltó por vivir juntos.

¿En qué momento un oso, un ser libre, se volvió padre?

En esta historia la protagonista busca las respuestas a cuestionamientos relacionados con el oso, esa figura feroz y protectora. También nacen nuevas preguntas como:

¿Realmente se llega a conocer por completo a los hijos o a los padres?

¿Conviene descubrir aquellos secretos que podrían ser dolorosos?

Fue escrita por Tania Vázquez y dirigida por Talía Yael, con quien platiqué largo y tendido y que me contextualizo sobre este proyecto escénico, que surgió de la necesidad de encontrar respuestas tras la repentina muerte del padre de la autora y ante la imposibilidad de despedirse.

Se trata de una pieza que potencia la dramaturgia a través de una obra teatral ingeniosa y emotiva.

Cuenta con la música original creada por Javier Maciel, la escenografía de Jesús Giles, la iluminación de Sara Alcántar y el movimiento escénico de Farah León.

Con la participación de un elenco formado por la propia Vázquez, así como de Omar Lozano y Farah León, además de la presencia en el escenario del músico Jorge Viñas, el montaje se desarrolla en fragmentos que gradualmente desvelan aspectos de la relación entre Tania y su padre como un proceso de duelo que intenta reconstruir tanto la ausencia real como la imaginaria.

Además, se teje un tapiz de posibilidades para un futuro que explora lo que pudo compartirse entre padre e hija si las circunstancias hubieran sido distintas.

“El arquetipo del padre toca las fibras más sensibles que desencadenan preguntas sobre cuánto conocemos realmente a quienes nos rodean”, dice la autora y actriz.

Pero, un poco más allá del tema del progenitor, la puesta también se convierte en un punto de partida para reflexionar sobre la paternidad en general.

La obra examina los errores y aciertos en los modelos de crianza y cómo estas experiencias influyen en la relación entre padres e hijos.

De esta forma, a través de un juego hábil entre elementos autobiográficos y ficticios, la trama construye una serie de instantes conmovedores que revelan la naturaleza de la interacción.

Todos los temas se abordan a partir de una historia sencilla y ficticia: donde el codazo es parejo y en algún momento nos podemos encontrar ahí; justo ahí el público toma el lugar simbólico del actor reflexionando y tomando conciencia de nuestro presente, pasado y futuro.

La metáfora de que todo padre antes de asumir ese rol fue un “oso”, libre de las responsabilidades de la familia, se convierte en un hilo conductor. La pregunta clave es: ¿en qué momento se transforma ese “oso” en padre?

Antes de que te vayas, ama profundamente como si fuera el último día.

Antes de que te vayas, dile lo importante que es en tu vida.

Antes de que te vayas, perdónense.

Antes de que te vayas, no pierdan el tiempo sin hablarse.

Antes de que te vayas, disfruta lo que te cuenta.

Antes de que te vayas, sé agradecido con el padre que te ha tocado. No preguntes ¿por qué?, sino ¿para qué?

Antes de que te vayas, dale todo, porque esta vida es para llevarse todo puesto y no admite equipajes ni mudanzas.

Feliz Día del Padre a quienes se merecen ser llamados así, a quienes son, a quienes quisieron ser y no pudieron, a quienes van a ser y a los que fueron y se han adelantado.

A la memoria de mi papá Reyes Vázquez Ramírez; antes de que se fuera, nos dimos todo.

La columna de esta semana ha terminado. Pueden ir en paz.

Escúchenme de lunes a viernes en el programa donde siempre aprendemos algo nuevo, De todo un poco, de 10:00 a 11:00 horas en Radio BUAP 96.9 FM.

Contacto: rayzubiri@yahoo.com.mx  Redes Sociales: @RayZubiri

Si usted es un medio de comunicación y se pregunta si puede publicar esta columna en su medio, ¡la respuesta es sí! Solo asegúrese de dar el crédito adecuado a www.revistapuebla.com y al autor.

Continue Reading
Advertisement
Advertisement
Advertisement
Advertisement
Advertisement
Advertisement
Advertisement
Advertisement
Advertisement
Advertisement
Advertisement
Advertisement
Advertisement
Advertisement ">

Trending

Revista Puebla Derechos Reservados © 2023